Karma: la sencillez de lo original
Por
Roxana Rodríguez

Xóchitl
y Rodolfo le cantan a la vida.
(Foto: Richard)
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Poesía y sensibilidad
resumen la estética musical de dos jóvenes cubanos
que con la mística estampa de los duendes, nos hicieron
descubrir una sonoridad singular distante de convencionalismos
y estereotipos en boga.
Sus actuaciones en el Centro
Cultural Pablo de la Torriente Brau y el Museo
Nacional de Bellas Artes, por mencionar algunos lugares,
condicionaron el camino para que Xóchitl Galán
Molinet y Rodolfo Hernández Estrada (Fito), los integrantes
del dúo Karma, dieran muestras de su propuesta artística
en el programa televisivo La técnica de Lucas.
“Somos trovadores en todo el sentido
de la expresión. Eso lo descubrimos hace poco tiempo,
porque al principio no lo percibíamos con exactitud”,
confiesan ambos jóvenes.
El dúo Karma no tiene una temática
fija a qué cantarle. Todo es motivo de inspiración.
Su sello está en las metáforas alusivas a la
naturaleza, a la vida misma como esencia vital del universo.
A partir de ahí la poesía se convierte en un
vehículo para representar las cotidianidades humanas.
“Para no sentir la sed”, “Voz de las aguas”,
“Como un árbol” y “Tierra fértil”
ejemplifican ese cantar a lo natural, a la fragilidad del
alma,. Sin embargo, es “Aguacero nocturno” la
pieza que, hasta ahora, ha marcado más al dúo.
“En ella hay bastante de lo que queremos
expresar y del modo en que deseamos concebirlo. Este tema
señala nuestra necesidad de hacer arte de la manera
más honesta. Y lo que más anhelamos es que este
precepto nos acompañe siempre. ‛Aguacero…’
es un canto a ser transparentes, a la honestidad, la sinceridad,
a no dejarse opacar por el miedo, por el negativismo. Cada
vez que la cantamos nos transforma. Es muy especial”.
La autenticidad de estilo del dúo
Karma es el resultado de una fusión orgánica
bien pensada. Toman de aquí y de allá, sin importarles
barreras geográficas o culturales. Así estructuran
un híbrido de ritmos, géneros y tendencias cuyo
resultado final deviene un lenguaje melódico tan original
como diverso.
“Tenemos influencias de Los Beatles,
Silvio
Rodríguez y de todos los trovadores cubanos. En nuestras
composiciones fusionamos mucho con los géneros andinos,
como la chacarera,
del sur de Argentina, y la baguala
argentina. ‛Aguacero nocturno’ es una baguala
a lo cubano, tocada a cajón.
“La música brasileña
también tiene una presencia muy fuerte en nuestras
interpretaciones. Igualmente las sonoridades árabe,
africana y griega”.
Xóchitl y Fito, unidos en lo afectivo
y en el oficio de trovar, se muestran muy conformes con la
posibilidad ofrecida por los Premios Lucas de promocionarse
como músicos: “Fue muy enriquecedor saber que
mucha gente, a través del video clip, conoció
lo que estamos haciendo. Y que además les gustó
la idea, la canción, la música. Esto te da la
medida de que es posible promover el trabajo de nuestra generación
de trovadores.
“Ahora bien, uno hace música
para que los demás la escuchen, y la vía para
grabarlo es haciendo discos. Es cierto que nos gustaría
que nuestra música se vendiera, pero eso sí,
sobre la base de nuestros códigos y no lo que nos imponga
el mercado de la producción musical”.
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