| La
gran casa de todos
Por
Alicia
Centelles

Desde el mismo
momento de su creación, la Casa de las Américas
ha sido un crisol donde se funden culturas, tradiciones
e identidades.
(Foto:
Ricardo
de la Rionda) |
Si bien cuando se fundó, hace 47
años, no se hablaba aún de integración
latinoamericana como lo hacemos hoy, ya se evidenciaba que
unir a los pueblos por medio de su cultura era un imperativo
no solo para la época, sino para las venideras también.
La Casa
de las Américas, durante más de cuatro décadas,
ha hecho sentir su influencia en el panorama latinoamericano
y caribeño. Situada en 3ra. y G, Vedado, en la ciudad
de La Habana, promueve, investiga y auspicia la labor de los
artistas del área, que han encontrado en ella un espacio
para lo mejor y más representativo de nuestras culturas.
Hablar de la Casa de las Américas es hablar de Haydée
Santamaría. Inspiradora con su extraordinaria visión,
fue y es el alma de la Casa, y tuvo la lucidez de prever el
destino de la Revolución y mantener las relaciones
con otros países mediante los nexos culturales. Con
toda justeza, una de las cuatro galerías de la institución
cultural lleva el nombre de la Heroína
del Moncada, al igual que la colección de arte
de Nuestra América, formada íntegramente por
donaciones de artistas, coleccionistas e instituciones. Más
de 6 000 obras de arte, desde pinturas y esculturas hasta
tapices, grabados y fotos, constituyen su patrimonio visual.
La Casa de las Américas edita cuatro
revistas y un boletín, y posee dos centros de investigaciones.
Pero quizá su actividad mejor conocida sea el Premio
Casa, que se convoca anualmente desde 1959 en diversos
géneros, categorías y lenguas, y cada vez más
constituye una obligada cita para lo mejor de la intelectualidad
latinoamericana y caribeña.
La institución también
organiza, entre otros eventos, el premio La Joven Estampa,
único en el continente para grabadores menores de 35
años. En su cuadragésimo séptimo aniversario,
la Casa de las Américas mantiene vigentes los principios
de su fundación, pues cada vez es más importante
para Latinoamérica reafirmar su cultura, ya que ello
significa consolidar su diversidad.
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