| Los
dramaturgos por un mundo mejor
Con motivo de celebrarse el Día Internacional del Teatro
la dramaturga egipcia Fathia Assal envió un mensaje
a todos sus colegas del mundo.
En el texto, Assal destaca que siempre ha creído que
los dramaturgos se distinguen por sus nobles sentimientos
humanos y sus mensajes pueden ayudar a la gente a superarse,
a liberarse de sus frustraciones, de su explotación,
y de esa manera conseguir una cierta dignidad.
Agrega que para tener éxito en su misión, los
dramaturgos deben influir en las personas y tratar dominar
a fondo su profesión, además de tener completo
control sobre el estilo de
su expresión artística.
Precisa que en toda obra de arte, el mensaje del artista siempre
ha estado impregnado a la par de justicia humana, madurez
de expresión y autenticidad.
También subraya que la mujer, que es capaz de llevar
en su seno una nueva vida durante nueve meses, está
apta para crear una obra de teatro sólida y coherente
con la sola condición de ser una auténtica dramaturga.
Como dramaturga, señala que rehúsa plasmar en
un papel una sola palabra que no emergiera de lo más
profundo de su alma, que no expresara la verdad sobre la mujer,
sobre su poder de dar.
Ella cree que el teatro es la luz que ilumina el camino de
la humanidad, una luz que asegura una unión orgánica
con el espectador, creando calor entre los que se enfrentan
al texto
escrito o a la interpretación en escena.
Fathia El Assal se ha destacado por su alto compromiso en
defensa de los derechos de las mujeres de su país,
ha incursionado en varios géneros y su teatro está
muy vinculado
con problemas políticos, religiosos y feministas.
Actualmente preside la Asociación de Mujeres Escritoras
Egipcias y de la Unión Progresista de Mujeres y es
miembro del Bureau de la Unión de Mujeres Cineastas
Egipcias.(AIN)
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