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Más visitantes al Museo de Arquitectura en Trinidad
Por Mary Luz Borrego

Con sus más de 1000 piezas,
el Museo de Arquitectura de Trinidad atrae cada vez más
visitantes.
(Foto: Escambray digital) |
Aunque no se encuentra entre
las instalaciones de su tipo de más esplendor en la
villa de la Santísima Trinidad,
el Museo de Arquitectura de esta ciudad —Patrimonio
de la Humanidad desde 1988— despierta cada vez más
el interés de visitantes nacionales y extranjeros:
de 1999 hasta la fecha ya han recorrido estas salas 13 1464
interesados en sus muestras, se han realizado más de
800 actividades dedicadas a la enseñanza y cerca de
1 000 en las comunidad.
La necesidad de exponer el desarrollo histórico y arquitectónico
de la Villa —uno de los conjuntos coloniales mejor conservados
en América Latina— como expresión del
artesanado criollo se concretó en la creación
de esta instalación en la antigua casona de los Sánchez,
a fines de 1979.
Desde sus inicios, el museo se abrió al mundo como
difusor y promotor de este conjunto histórico urbano,
posee más de 1 000 piezas, agrupadas fundamentalmente
en la sección de Arquitectura, que evidencian una huella
del desarrollo constructivo trinitario en los siglos XVIII
y XIX.
Cuenta con ocho salas de exposición permanente que
muestran objetos de valor excepcional, desde un plafón
tallado en madera policromada que imita a un sátiro,
un fragmento de pared de embarro originario de un inmueble
desaparecido en el pasado siglo, hasta una litografía
realizada por el francés Eduardo Laplante que recrea
una vista panorámica del lugar.
También se exhiben herrajes, ladrillos, horcones, puertas,
rejas y medios puntos que complementan la visión de
quien acude allí en busca de detalles sobre el proceso
constructivo trinitario hasta alcanzar su máximo esplendor
en la centuria decimonónica.
En la primera etapa de su creación el Museo de Arquitectura
rectoreó parte de la restauración de la villa,
incluido el renacer del Palacio Cantero, las calles de Santa
Ana, San José Amargura y La Rosa, las plazas de El
Jigüe y Segarte, entre otras obras. Actualmente, asume
nuevas líneas de trabajo sobre todo el estudio de sus
colecciones, proyectos socioculturales y en menor medida de
corte tipológico.
La inserción de esta institución cultural en
la comunidad con sistemáticas actividades didácticas
para diferentes sectores poblacionales encaminadas al conocimiento
y cuidado del patrimonio local se palpan fundamentalmente
en Manaca Iznaga, San Pedro y el barrio de Las Tres Cruces.
(Tomado de www.escambray.cu) |
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