Se encuentra usted aquí

Arte

Amadeo Roldán, cubano y universal
Puede ser que a muchos nos suenen nombres como el de Amadeo Roldán. Sin embargo, este no es solo un nombre: se trata del iniciador del moderno arte sinfónico en Cuba
13 Dic 2015

 

 

Posiblemente escuchar música sea una de las actividades más frecuentes en nuestra vida cotidiana: siempre alguna nota musical invade nuestros sentidos. No importan géneros ni estilos, los cubanos bailamos a ritmo de reggaetón o bien escuchamos una canción de Buena Fe, que nos ponga a pensar.

Lo cierto es que tanto en jóvenes como en no tan jóvenes la música siempre está presente, pero ¿conocemos de dónde vienen las raíces cubanas y la historia musical de la Isla?

Puede ser que a muchos nos suenen nombres como el de Amadeo Roldán. Sin embargo, este no es solo un nombre: se trata del iniciador del moderno arte sinfónico en Cuba.

Roldán sintetizó en su obra lo africano y lo español, y conformó musicalmente el ritmo afrocubano, médula de la identidad de la nación caribeña.

Nacido en París, Francia, de madre cubana y padre español, dio sus primeros pasos acompañado por la música. Desde pequeño recibió conocimientos sobre ese arte, pues su madre lo puso en contacto con el piano; ella fue —como dijera alguna vez el propio compositor— la impulsora de su amor por esta manifestación artística.

Luego recibiría de excelentes profesores clases de violín, armonía y composición. Sus estudios musicales los inició en Europa, donde residió por un largo período, hasta que viajó a la Isla y adoptó la nacionalidad cubana.

Con solo 16 años compuso una de sus primeras obras, Suite en sol mayor, y un año después recibió el Premio Sarasate en la categoría de violín, galardón que le serviría para ganar una plaza de violinista en la famosa Orquesta Filarmónica de Madrid y realizar una gira de conciertos por varias ciudades españolas.

Ya en Cuba, el músico maduró mucho más su carrera como compositor e intérprete, con obras como Tres pequeños poemas (1926), La Rebambaramba (1928), El Milagro de Anaquillé (1929) y luego sus Rítmicas (1930), que llegaron a consolidar la sensibilidad criolla y el apego por este género musical dentro del territorio cubano.

Todavía muy joven comenzó a trabajar como profesor de música y desplegó una amplia actividad en varias orquestas de la capital, hasta que llegó a la Orquesta Sinfónica de La Habana, bajo la batuta del maestro Gonzalo Roig.

Roldán fue el primer músico cubano que incorporó los instrumentos afrocubanos, no como simple acompañamiento, sino como elemento protagónico de la obra musical. Logró acrecentar, junto a Alejo Carpentier, el interés del público por las piezas cubanas tradicionales, y también por las magnas composiciones de la música universal de la época.

Un hombre nacido en Francia, cuya niñez transcurrió en España y en plena adolescencia decidió viajar a Cuba, terminó por convertirse en el símbolo del nacionalismo musical cubano.
 

Cronología de Amadeo Roldán

Escribe aquí tu comentario

Filtered HTML

  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Etiquetas HTML permitidas: <a> <em> <strong> <cite> <blockquote> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

Plain text

  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
Image CAPTCHA
Introduzca los caracteres mostrados en la imagen.