Por
Otros trabajos del autor
12 Jul 2015
4 Sep 2016
2 Aug 2015
9 Sep 2016
5 Jun 2016
5 Jun 2016
21 Jan 2017
25 Sep 2016
25 Jun 2016
27 Jul 2016
¿Utopía o pragmatismo? ¿Volar o andar con los pies en la tierra? El carácter económico en las relaciones pesa más cada día a la hora de establecer vínculos duraderos en nuestro país. ¿Son la posición económica y el amor incompatibles? ¿Se ha permeado la sociedad cubana tanto por la necesidad que sentimientos llamados “puros” se han mercantilizado?
Lo cierto es que los matrimonios por fortuna han existido desde tiempos inmemoriales y que aún son una práctica común en muchos países. Sin embargo, después del triunfo revolucionario de 1959, y de la eliminación oficial de las diferencias raciales y de las clases sociales, los matrimonios y la búsqueda de pareja en Cuba habían dejado a un lado, o a un nivel bien solapado, el poder adquisitivo como factor primordial.
Para el siglo XXI las condiciones sociales han cambiado, y aunque se continúa bajo los mismos principios revolucionarios, existen sectores sociales privilegiados.
Con las nuevas reformas en el campo laboral, la dualidad de moneda, las remesas…, hay personas con mejor poder adquisitivo y, por lo tanto, la seguridad económica ha comenzado a jugar un papel importante en algunos casos a la hora de determinar el futuro en las parejas cubanas.
¿Es el dinero un factor a favor o en contra del amor?
Recursos y belleza
Cada día se vuelve más común ver uniones maritales con diferencias de edades: hombres interesados por jovencitas, y mujeres maduras de buena posición con muchachotes.
Según la sicología evolucionista, nuestro cerebro —y sus circuitos neuronales— han sido diseñados para resolver problemas a los que se enfrentaron nuestros antepasados: encontrar pareja, hallar alimento, buscar aliados, derrotar enemigos, criar hijos… y de ahí nuestro comportamiento actual, condicionado por los ambientes en los cuales evolucionaron nuestros ancestros.
Una de estas dificultades adaptativas, y a la que se enfrentan todas las especies animales, es la de hallar pareja y reproducirse. El cerebro detecta y considera estímulos que indican un mayor potencial reproductor.L
Los humanos primitivos que eligieron con mayor capacidad reproductora a fin de dejar más descendencia, y su "herencia genética" fue la que se perpetuó.
Hombres y mujeres afrontan la sexualidad de una forma diferente. Desde la perspectiva evolutiva, como mismo ocurre en la mayoría de las especies animales, son las féminas las que realizan una mayor inversión parental y tienen un potencial reproductor menor que su contraparte masculina.
Por eso ambos sexos han desarrollado estrategias sexuales diferentes.En culturas distintas, el resultado ha sido el mismo: las féminas colocan entre los primeros lugares los recursos a la hora de valorar una relación; mientras que los hombres se inclinan mayoritariamente por la belleza
| Sigue... |


Comentarios
creo que cada cual es feliz a su manera