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(Publicado en 2008)
El Campismo es una modalidad turística muy practicada en el mundo desde finales de la Segunda Guerra Mundial, cuando se pusieron a disposición de los amantes de la recreación al aire libre, gran cantidad de tiendas de lona, cantimploras y otros medios.
En Cuba no se había desarrollado una práctica masiva, aunque varias organizaciones, grupos de estudiantes e individuos de la población, propiciaban un acercamiento a los valores del entorno, aprovechando libremente las bondades del clima y el paisaje en general.
En septiembre de 1959, el Comandante en Jefe Fidel Castro, mientras recorría la Sierra de los Órganos, en Pinar del Río, provincia privilegiada en cuanto a su Naturaleza, fue impactado por la belleza de aquel entorno, y entonces sugirió la idea de extender por valles, playas y montañas una forma de alojamiento y disfrute al alcance de todos los cubanos. Esta idea no se pudo materializar de inmediato por cuanto los esfuerzos de la naciente Revolución se enfocaron al alcance y consolidación de muchos objetivos. En marzo de 1981, veintidós años después, se dieron los primeros pasos, bajo la propia orientación del Comandante en Jefe, para organizar un plan masivo de acercamiento del pueblo a la Naturaleza, mediante la recreación.
Con sano orgullo acogió la Unión de Jóvenes Comunistas el cumplimiento de esta tarea, la llevó adelante, la impulsó y de inmediato comenzó a trabajar para asegurar su éxito, sobre la base de los siguientes principios:
• Escoger lugares naturales con las condiciones idóneas, próximos a valles, cuevas, elevaciones, bosques, costas y playas, para crear en ellos condiciones mínimas que facilitaran la acampada y recreación de los excursionistas.
• Realizar inversiones económicas de acuerdo con las posibilidades del país.
• El plan no tendría como objetivo la obtención de ganancias, sino que sólo resultarían costeables, es decir, que se cubrirían los gastos con los ingresos.
• Debían fijarse precios módicos, al alcance de la población, de manera que se propiciara una participación masiva en esta nueva forma de recreación.
• La concepción y práctica del Campismo Popular debía integrarse en forma positiva a la campaña, que ya venía realizándose, dirigida a la creación de una Cultura de la Naturaleza.
A finales de ese propio mes se efectuaron los primeros recorridos por la provincia de Pinar del Río, con el propósito de explotar las zonas naturales, que mayores condiciones ofrecían para el desarrollo de esta actividad. Se seleccionaron alrededor de 10 lugares, para lo cual se tuvieron en cuenta los valores naturales e históricos, los terrenos con características topográficas para acampar, las posibilidades de acceso (viales), la inexistencia de plagas, el respeto a las Zonas Protegidas, la existencia de agua potable y las posibilidades de áreas de baño recreativo. Las entonces llamadas “ Bases de Campismo” se concibieron como el punto de partida para la realización de las excursiones, paseos, exploraciones, caminatas y otras actividades en el entorno natural, con alojamiento en casas de campaña.
En una primera etapa se inició la construcción de seis instalaciones: La Caridad, en el municipio Candelaria; La Cueva de los Portales y Cajálbana, en La Palma; El Calvario, en Viñales; Pica Pica, en Sumidero y El Salto de los Portales, en Guane. Las obras se acometieron en pocas semanas con el propósito de que estuviesen listas para el verano, lo cual requirió de un gran esfuerzo por especialistas, constructores y dirigentes de varios organismos de la provincia Pinar del Río, encabezados por el Poder Popular y el Partido.
Mientras se avanzaba en el proceso constructivo; en la Ciudad de La Habana, que fue el mercado seleccionado para la oferta del nuevo producto en su fase experimental, se trabajaba en la promoción y en la investigación, a través de contactos efectuados con varios colectivos juveniles que arrojaban resultados positivos.
De varias consultas a organismos con cierto conocimiento y experiencia en esta actividad (INDER, INTUR, IPF, MINSAP, Academia de Ciencias), surgieron las orientaciones para normar de manera provisional el funcionamiento y las actividades de las distintas dependencias del Plan. El 16 de mayo de 1981 se efectuó la primera excursión desde la Ciudad de La Habana hacia las seis instalaciones, donde se habían creado alrededor de 2 400 capacidades. Hasta el cierre del mes de agosto de ese año, un total de 13 630 personas las visitaron.
En 1982, teniendo en cuenta el éxito de esta actividad, se decidió extender esta experiencia, aunque todavía de forma experimental, al resto del país, inaugurándose nuevas instalaciones en Pinar del Río y una en cada provincia. En este año también se introdujo la oferta de alojamiento en cabañas de madera y otros componentes rústicos, lo cual proporcionaba mayor seguridad y confort al cliente, y se mantuvo el principio del desarrollo de los campismos en sitios de relevantes valores geográficos e históricos.
Tras el verano de 1982 disfrutaron de los servicios del Campismo más de 137 000 personas. Esto confirmó su carácter de solución revolucionaria para que la población se recreara en contacto directo con la Naturaleza. En el discurso pronunciado el 18 de julio, al inaugurar ¨ El Taburete”, en saludo al primer aniversario del Campismo, Fidel expresó: ¨Nuestra aspiración es que las bases de campismo se conviertan en centros de recreación para las familias".
El deterioro de las construcciones rústicas, motivó que para 1983 se emplearan materiales más duraderos en las nuevas construcciones, en el mantenimiento y en las remodelaciones, conservando el principio de integración armónica de las instalaciones al medio natural circundante. La amplia participación de la familia y con ella de los niños y ancianos, determinó la necesidad de crear nuevas facilidades de alojamiento en la electrificación y en baños y duchas. Este año, al finalizar la etapa vacacional, disfrutaron del Campismo 535 136 personas, de ellas el 48% en familia.
Ya en el año 1984 funcionaron 95 campismos y se ofertaron algo más de 72 mil capacidades, que fueron disfrutadas por alrededor de 776 000 personas. Este año, lo más significativo fue la puesta en marcha del Complejo de campismos del Litoral Norte de La Habana, en el municipio Santa Cruz del Norte, en una franja costera entre la playa de Jibacoa y Bacunayagua.
Otro aspecto importante a mencionar es el desarrollo de las primeras experiencias en la atención a turistas extranjeros en Puerto Escondido, en el Litoral Norte de La Habana; Jardín de Aspiro, en Pinar del Río y Río Canímar, en Matanzas. Posteriormente se trabajó en el acondicionamiento de ¨ El Abra ¨, teniendo en cuenta las bellezas del paisaje y las condiciones previamente creadas para el mercado internacional.
Hasta el inicio de 1985, los organismos de dirección y las organizaciones de base juveniles, apoyándose en los equipos de trabajo del Campismo Popular, respondieron a las tareas concretas inherentes al desarrollo de esta actividad. Fueron los dirigentes juveniles los que promovieron y encabezaron las gestiones de búsqueda de lugares para construir las instalaciones, realizar la promoción y garantizar la transportación de los campistas. A partir de ese momento, el Plan de Campismo Popular comenzó a trabajar institucionalmente como una Empresa, dirigida por la Unión de Jóvenes Comunistas.
El paso del huracán ¨ Kate ¨ por la costa norte del país, motivó una visita del Comandante en Jefe al litoral del municipio Corralillo, provincia de Villa Clara, y allí orientó la creación de instalaciones de Campismo con un mayor nivel de confort para el disfrute masivo del pueblo. Entre los años 1986 y 1987 se edificaron allí tres instalaciones, con un total de 2 566 capacidades en cabañas con baño privado, pantry y otras comodidades. Posteriormente, en todas las provincias se fue promoviendo la remodelación, teniendo en cuenta la mejora de las condiciones del alojamiento, las áreas gastronómicas, recreativas y el entorno en general.
El inicio del Período Especial sorprendió al Campismo en medio de ambiciosos planes de crecimiento y expansión, inspirados por la gran aceptación que tenía entre la población. A finales del año 1990 ya habían disfrutado de sus servicios 9 058 353 personas. De este modo, se impuso la necesidad de administrar mejor, con menos recursos materiales y manteniendo la calidad de nuestros servicios. El Campismo mantenía sus ofertas a pesar de las limitaciones, pues su función recreativa, de distracción y vacacional, tenía que seguir al alcance de toda la población.
La aceptación entre los cubanos no decayó, pues al cierre del año 1993, caracterizado por apagones y recortes en las asignaciones de combustible para la transportación y en los recursos alimenticios, disfrutaron del campismo 1 061 769 personas.
En los últimos años, los mayores esfuerzos se han concentrado en el cambio de imagen de sus productos, mediante reparaciones capitales y mantenimiento. En el marco de estas transformaciones ha sido necesario desactivar cabañas y algunas instalaciones por sus malas condiciones, lo cual ha ocasionado una disminución de las capacidades disponibles a ofertar, para elevar el confort de los existentes.
Otro de los esfuerzos inversionistas se encaminó a solucionar el baño recreativo en lugares que carecen de una adecuada variante natural, la electrificación de algunos campismos localizados en sitios donde no llegaba este servicio y la paulatina solución del baño privado en los casos pendientes.
El mantenimiento periódico está dirigido a mejorar la calidad de las construcciones y la imagen del producto, haciendo hincapié en la necesaria ¨ cultura del detalle ¨ en la albañilería, pintura, carpintería, mobiliario, viales interiores, iluminación, áreas verdes y jardinería, la señalización, el sistema informativo y la iluminación de exteriores.
Es también en los años 90 que se brinda la posibilidad de visitar campismos en otras provincias, mediante excursiones de alto valor histórico desde la Ciudad de La Habana, entre las que se destacan, la ascensión al Pico Turquino, con gran acogida, desde los campismos La Sierrita (Granma) y La Mula (Santiago de Cuba); otros lugares de demanda para las excursiones son los campismos: Dos Hermanas (Viñales), Manacal (Trinidad), Arcoiris (Villa Clara), Victoria de Girón (Matanzas), y Arenas Negras (Isla de la Juventud).
Con el objetivo de ingresar divisas, destinadas al mantenimiento de las ofertas del Campismo, surgió la Agencia CUBAMAR Viajes a partir de 1994, teniendo como antecedente la participación de turistas en las villas El Abra y Aguas Claras, a partir de 1985 y 1988 respectivamente. Ya en mayo de 1997, para aumentar la calidad de esta oferta y teniendo en cuenta el desarrollo turístico en el país, fue inaugurada la Villa Guajimico, en la costa sur de la provincia Cienfuegos, la cual se ha caracterizado por la excelencia de su producto para los amantes del mar, del buceo y de la Naturaleza en general.
Teniendo en cuenta la demanda de los turistas de poder compartir sus experiencias de recreación con el pueblo cubano, en varias instalaciones destinadas al mercado nacional se ofertan programas con alojamiento para turismo internacional y a la vez se han destinado a partir del verano de 1997, un grupo de capacidades para el turismo nacional en Guajimico y Aguas Claras, como parte de la política de estímulo a cuadros, estudiantes y trabajadores destacados.
Hasta octubre de 2004 el Campismo Popular dispone de 4 805 cabañas, de las cuales 3592 cuentan con baño privado, para un 74,7 % del total y se dispone de 20 768 camas.
Objetivos Generales:
1. Elevar la Calidad en la prestación de los servicios y en la atención a los campistas.
2. Enriquecer los mecanismos creados por la Empresa para el trabajo de divulgación y promoción, encaminados a desarrollar en la población una mentalidad y disposición favorables a la práctica del Campismo, entre ellos, la creación de los Clubes de Amigos del Campismo.
3. Elevar la eficiencia en las operaciones relacionadas con las transportaciones masivas.
4. Mejorar la eficiencia y calidad de la comercialización de productos alimenticios.
5. Ampliar las opciones y la calidad de las actividades recreativas.
6. Las inversiones fundamentalmente están dirigidas a la remodelación de las instalaciones existentes.
7. Impulsar el desarrollo del Campismo en el Litoral Norte de La Habana.
8. Consolidar y asegurar el equipamiento necesario de las instalaciones.
9. Elevar la eficiencia económica.
10. Mantener una política de precios acorde con el carácter popular de este plan.
Prioridades para el desarrollo del campismo
• Continuar transformando la imagen y el confort de todas las instalaciones, a partir de un trabajo de remodelación y transformación deellas, incluyendo la instalación del baño interior a las cabañas que lo admitan, y la construcción de módulos sanitarios confortables en los casos restantes.
• Hacer las transformaciones necesarias en todas las instalaciones que lo admitan, con vistas a ir introduciendo paulatinamente la práctica del turismo mixto (Nacional e internacional) en la modalidad de Campismo y Caravanismo.
| (Tomado de la multimedia Hechos y realizaciones concretas de la UJC) |


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