“Hace unos años —explica— apenas encontrabas cinco o seis jugadores de calidad, y actualmente hay más de 15 con un alto nivel. Ahora poseemos mayor preparación teórica, lo que influye notablemente en los resultados. El go no es un simple juego de mesa como piensan algunos. Este deporte exige gran preparación física y mental, para enfrentar partidas de más de dos horas”.
Según datos de la FCG, existen alrededor de 3 000 jugadores en Cuba, y ya el go se encuentra entre las actividades que forman parte del programa recreativo del Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER).
La Academia Cubana de Go (ACG), ubicada en el municipio capitalino de Playa, realiza un trabajo con niños y jóvenes que ha potenciado mejores resultados y mayor captación de talentos para sus homólogas en los distintos territorios.
Precisamente en la ACG, con sede en el Combinado Deportivo Eduardo Saborit, cada tarde se reúnen decenas de aficionados, que por diversas razones se sienten motivados por el milenario deporte. Algunos, como el músico Orlando Escobar, encuentran en ello una oportunidad para relajar las tensiones del trabajo y recrearse de forma sana. Para la habanera Dailis Matos Díaz, quien lo practica desde los siete años, es más que un deporte.
“Cuando juegas una partida —nos dice—, sientes muchas emociones. Es muy espiritual. Incluso, me ha ayudado a enfrentar situaciones de la vida cotidiana, y a ser una persona más segura en mis decisiones”.
Fructífero intercambio
Gracias al apoyo de la Asociación Japonesa de Go (AJG) comenzó una nueva etapa para este deporte en la Isla. El programa de diálogo entre la FCG y sus homólogos de la tierra del Sol Naciente ha propiciado la visita de jugadores profesionales a nuestro país.
Con los conocimientos, experiencias y recomendaciones de los nipones, principales exponentes de la disciplina en el mundo, también se potenció la participación cubana en competencias internacionales de primer nivel y la superación teórica de los maestros cubanos, con prioridad para los más jóvenes.
Como parte del intercambio con la escuela japonesa, el año 2006 se le otorgó una beca para estudiar go en Japón al espirituano Santiago Álvarez Martín. De igual forma, los directivos de la disciplina lograron despertar el interés de la Sociedad Internacional de Intercambio de Go (SIIG), organización que donó todos los recursos para la construcción de la ACG.
Extender las experiencias de La Habana, Sancti Spíritus, Camagüey y Villa Clara, principales promotoras de este arte marcial, a cada rincón del país es prioridad de primer orden para el go cubano.
Aunque en la actualidad se promueve, fundamentalmente, como una opción sana de recreación, se espera que en los próximos años nuestros jugadores se inserten en la elite mundial de este deporte.


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