El primero de estos constituye el hecho de que en la adolescencia se elige a la pareja bajo el principio de la buena apariencia física, entiéndase por esto buena figura, estatura, belleza y también la popularidad de esa persona entre sus semejantes.
“Mientras que en la juventud dicho proceso comienza a deslindarse un poco del aspecto visible o físico y a adentrarse en otros principios más relacionados con lo afectivo: la madurez, la inteligencia, el buen sentido del humor, el éxito, entre otros”, destacó González Oliva.
También se refirió al hecho de que ocurre la diferenciación de géneros al ser las mujeres las primeras en replantearse esto, en tanto los hombres conservan más el criterio de lo físico.
El avance no cesa y llega al Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas (CIPS), donde la psicóloga Aylin Morgado García realizó nuevas consideraciones.
Según la especialista, los estereotipos de hombre y mujer ideal de cada sociedad y persona, desempeñan papel fundamental en todo este asunto y también la carencia de equilibrio entre lo que pensamos como individuos y como seres sociales. Para ella, en ocasiones, la sociedad dicta una cosa y tus necesidades e instintos buscan otra.
“Aunque suene tajante, los sentimientos no se observan y hay que dar oportunidad a esa persona por la cual nos sentimos atraídos, mediante el primer acercamiento, el físico”, puntualizó.
Las consecuencias y el impacto social que traen consigo estos tipos de conducta en la juventud cubana actual fueron tratados por la doctora María Victoria Fernández Nin, psiquiatra infanto-juvenil y especialista que en su quehacer ha diagnosticado a pacientes con trastornos provocados por estas cuestiones.
Según ella, que labora en el Hospital Luis de la Puente Uceda, del municipio capitalino de 10 de Octubre, entre los más jóvenes hoy día existe la tendencia basada en la jerarquización de lo físico por encima de lo espiritual, lo cual ocasiona la pérdida de valores como la espontaneidad, la humildad e incluso la dignidad.
“Los muchachos (también sucede con las féminas) menos agraciados físicamente constituyen las principales víctimas de este suceso. Ejemplo: la obsesión descontrolada en las mujeres de menos edad por estar delgadas, que lleva a muchas de ellas a caer en trastornos mentales tan serios como la anorexia nerviosa”.
Para la especialista, a la larga o a la corta, todas estas personas que otorgan lugar primordial a lo físico en su vida terminan convirtiéndose en esclavos de sí y adoptan la actitud de que vales según tengas. “Son como pavos reales, aves bellísimas, pero que cuando abren el pico emiten un sonido muy desagradable”, manifestó.
La invitación de comenzar a comportarnos con mayor madurez e inteligencia, queda abierta para todos. En el préstamo que la vida nos ofrece todo termina, por eso aprovechemos cada minuto y no malgastemos ni un instante en la superficialidad. Ser feo, hoy no es delito, pero ser inhumano sí puede llegar a serlo.


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