Aportes
De una u otra forma, lo chino, junto con lo español y lo africano, iba formando parte de la Cuba misma. Ya en el barracón, ya en los solares y ciudadelas, ya en la manigua redentora, se integraba más y más a ese caldo multirracial y multicultural, impregnándolo de su típico sabor.
Según la investigación “Relaciones interétnicas e interraciales en el Barrio Chino de La Habana”, a cargo del Instituto Cubano de Antropología (ICAN), “en la percepción de la cultura china existen determinadas expresiones que son muy evocadoras de esta. Las artes marciales, la comida, la medicina tradicional, entre otras, son algunas de las manifestaciones características”.
Está ampliamente demostrado que los chinos se añaden a la nacionalidad cubana con sus artes y con sus ciencias, con su pensamiento y acción, que asaltan la psicología colectiva. Los chinos llenaron espacios de hábitos y costumbres, de actitudes y modo de ser.
En Cuba se pueden encontrar rasgos de la cultura china en los conocimientos farmacéuticos, en algunos juegos, en el popular horóscopo chino, en la charada.
La trompeta china se convirtió en símbolo de las fabulosas congas santiagueras y el arroz pasó a ser dieta por excelencia del cubano. Es vox populi que “si en nuestra mesa no hay arroz, no hay comida”.
Por otro lado, aunque el plato de arroz frito no es en sentido estricto originario de China, sino que surgió en la comunidad asiática de los Estados Unidos, lo cierto es que se ha convertido en un sello que caracteriza a esta cultura, quizá por apropiación.
Curiosamente, los descendientes del país asiático —y en especial los más jóvenes— reafirman una identidad cubana y no manifiestan una inclinación especial hacia las expresiones culturales chinas, según el mencionado estudio del ICAN.
Lo anterior tiene su aval en que desde hace mucho tiempo, amarillos y descendientes se sienten hijos de esta Isla, lo que quizá se arraigó en tiempos de la manigua: cuando se les preguntaba de dónde eran, solían contestar: “¡Soy cubano!”.
Frases ilustrativas
Presencia china en Cuba
El médico chino
Tras las huellas del Oriente
Fuentes:
- Alonso Valdés, Coralia. “La inmigración china: su presencia en el Ejército Libertador”. En Catauro, No. 2, julio-diciembre de 2000.
- Castellanos, Israel. “El apodo de los delincuentes en Cuba”. En Revista Bimestre Cubana. 1926.
- Cosme Baños, Pedro. Los Chinos en Regla. Ed. Oriente, Santiago de Cuba, 1998.- Rodríguez Cruz, Pablo. Relaciones interétnicas e interraciales en el Barrio Chino de La Habana (un estudio desde los chinos y sus descendientes. En Catauro, No. 2, julio-diciembre de 2000.
Artículo relacionado
La alegría de ser cubano


Escribe aquí tu comentario