Corrupción política es la terminología que caracteriza los años de la “República” durante el mandato de José Miguel Gómez, alias “Tiburón”. Se plantea que meses antes de los sucesos de agosto de 1912, su gobierno intentaba sabotear y extinguir al PIC a través de oscuros mecanismos, práctica habitual del gabinete que dirigía.
Ante el alzamiento, da luz verde para que las fuerzas armadas del país arremetieran, no solo contra los negros, sino también contra aquellos sobre los cuales cayeran sospechas de antipatía hacia el gobierno. A su muerte, en Estados Unidos, se le rindieron honores militares y en la actualidad una colosal e innecesaria estatua preside la Avenida de los Presidentes. Hecho vergonzoso si tenemos en cuenta su lamentable papel en la historia de nuestro país y la encomiable historia del resto de las figuras que prestigian la avenida.


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