Se encuentra usted aquí

Deporte

Detrás de Toronto y sus medallas (Cont.)
27 Jul 2015

 

 

Un tercer elemento apunta al diseño de preparación. El desempeño de los deportistas en el escenario de competencia estuvo muy por debajo de sus mejores presentaciones en el año, fundamentalmente en varias pruebas del atletismo; en el orden físico nos dio la impresión de insuficiencias en algunos deportes, entre ellos campo y pista, lucha (más en el sector femenino), casos puntuales del judo y el boxeo. En los deportes de combate, motor impulsor en estas lides, y en los colectivos, nos pareció que en el apartado táctico hubo dificultades en los momentos cruciales. Agreguémosle que no teníamos representantes en 133 pruebas (discusión de medallas), exactamente el 36 % de las convocadas, lo que obligaba a juzgar por el rendimiento de los pabellones que nos adelantaron, a una efectividad del 34 % de nuestra delegación, o lo que es lo mismo a que por cada tres atletas, uno fuera campeón. Sumemos también, que las naciones con las que dirimíamos ese segundo escaño y luego el tercero, nos superaban en más de 150 representantes.

Sin embargo, otras aristas las consideramos aún más importantes en el análisis. El deporte de alto rendimiento, entiéndase justas como las de Toronto, Juegos Olímpicos, campeonatos mundiales o copas del orbe, demanda de cuantiosos recursos financieros, a los cuales Cuba no tiene ni ha tenido acceso.

Ese requerimiento hoy se ha incrementado, pues los modelos de desarrollo deportivo a nivel mundial pasan por dos vías: el amplio calendario a nivel internacional para poder incluirse en los olímpicos o lides del planeta y la participación en justas profesionales, la mayoría de las cuales o al menos donde hay más calidad, se concentran en los centros de poder, donde el dinero abunda.

En este punto creo que llegamos al vórtice del análisis. ¿Si este país no contaba ni cuenta con esos recursos, cómo se ha mantenido en la élite del deporte mundial?

Claro está que debemos y desde septiembre del 2013 se aprobó como parte de la actualización del modelo económico, la política de contratación y remuneración de deportistas y entrenadores insertarnos en los principales circuitos competitivos, sobre todo porque los esquemas de preparación han cambiado mucho. Hoy se entrena compitiendo y se mantiene la forma deportiva bajo la exigencia del rival y frente a este.

Pero lo que no debemos abandonar es un principio que ha distinguido al movimiento deportivo cubano en consonancia con su modelo de desarrollo social: la participación. ¿Qué vaticinio podría asegurar ese segundo puesto del continente desde 1971? Ninguno. ¿Qué cálculos serían capaces de dar una ecuación como la de ser uno de los primeros 20 países del planeta en el medallero histórico de los Juegos Olímpicos? Ninguno.

Solo la voluntad de desarrollar el deporte tras crear el recurso humano, que es para Cuba el más valioso, y el propósito de superarnos a nosotros mismos, ha sido capaz de la hazaña de este pueblo y de sus deportistas durante todos estos años.

 

Sigue...

 

 

Volver

Escribe aquí tu comentario

Filtered HTML

  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Etiquetas HTML permitidas: <a> <em> <strong> <cite> <blockquote> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

Plain text

  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
Image CAPTCHA
Introduzca los caracteres mostrados en la imagen.