Reunidos en Sancti Spíritus, deciden plantearle a Felipe Torres González la importante tarea de asumir el cargo de Secretario General del Directorio Revolucionario “13 de Marzo” en Trinidad. Es abogado, hombre culto, muy crítico ante la actitud asumida por los gobernantes de turno, rechazó enérgicamente el Golpe de Estado dado por Fulgencio Batista, es miembro de una familia revolucionaria donde todos pertenecen al Partido Ortodoxo y apoyaban al Movimiento 26 de Julio.
Horacio Abreu visita la casa de los Torres González y le plantean a Felipe el cargo que debía ocupar. Acepta rápidamente y con gran entusiasmo se dio a la tarea de organizar en Trinidad el Directorio Revolucionario. Queda fundado en su propia casa, sita en San Procopio # 509 __hoy calle Lino Pérez_, el día 6 de marzo de 1958. Lo acompañaron en esta reunión los siguientes compañeros: Rafael Hernández Guerra, Adelfo Hernández Torrecilla, Luis Puig Novoa, Manuel Antonio Menéndez, Telmo Alveláez Soltura, Consuelo Peña Vázquez, Catalina Torres González, Bernardo Torres González, Orestes Torres González, Inés Torres González y Eduardo López Deustua. Este último renunció posteriormente mediante una carta.
El objetivo fundamental del Directorio Revolucionario creado era apoyar mediante la lucha armada a los hombres que luchaban en la Sierra Maestra y que esta lucha no cesaría hasta vencer o morir. Esta organización fue creciendo por días y reunió en sus filas a los más abnegados trinitarios que querían ver libre a su patria.
Estaban siempre atentos a las maniobras de los batistianos, en caso de registro se avisaban rápidamente, tenían numerosos centros de trabajo que utilizaban para realizar labor revolucionaria, tales como: impresión de documentos, venta de bonos para recaudar fondos para la causa revolucionaria, compra de medicinas y ropa para los rebeldes.
Entre los centros de trabajo que brindaban su apoyo estaban: la fábrica de cigarros “Eva” __hoy Juan D. Mata Reyes__; la antigua “Casa Mimbre”; la Casa Paco; la tienda de Moisés Hernández, entre otros.
Hay que destacar los hechos que favorecieron el intercambio de mensajes entre los compañeros del Directorio Revolucionario de Trinidad con los revolucionarios de otras zonas. Son estos: la existencia del gabinete dental de Bernardo Torres y la farmacia de Catalina Torres. Como eran centros muy frecuentados por diferentes personas, nadie sospecharía que sería esta la vía más apropiada para el intercambio de mensajes.
Aquí conversan ampliamente de la línea negativa que llevaban los actuales dirigentes del denominado Segundo Frente. El Che plantea que las instrucciones que traen son unionistas y que no podía hacer excepciones. Hablaron, además, de realizar operaciones en conjunto.
El 21 de octubre el Che escribió unas palabras de saludo que fueron publicadas por la prensa extranjera.
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