Se encuentra usted aquí

Sexualidad y salud

“Entre dos aguas” (Final)
18 Jun 2015

 

Es su forma de expresarse ante la diversidad sexual, como lo hacen también las personas heterosexuales. La bisexualidad es una orientación distinta y paralela a la heterosexualidad y la homosexualidad. Y aunque tiene su mismo origen, ha estado casi siempre libre del estigma social.

Históricamente, entre los hombres de clase alta y de prestigio, las aventuras homosexuales se aceptaban en silencio, y comúnmente se usaba un matrimonio heterosexual como defensa exitosa contra acusaciones de homosexualidad. Es por eso que algunas personas los acusan de hipócritas e impostores, considerándolos homosexuales que no se atreven a asumirse como tales, o que no quieren perder los privilegios sociales de la heterosexualidad ni los placeres de la homosexualidad.

Rosa Mayra Rodríguez, máster en Sexualidad, nos asegura que la escuela, los canales de socialización y la familia en general, hoy están cambiando su visión de la bisexualidad. “Ya para muchos las personas bisexuales han dejado de ser valoradas como personas no definidas, enfermas o aberradas sexuales, a veces tildadas popularmente como que juegan en los dos bandos. Recordemos que se traduce en personas sin valores ni actitudes sociales aceptadas, y han pasado a ser personas con esta preferencia sexual que se gana el respeto con su trabajo y responsabilidad ante la vida, al igual que las heterosexuales o las homosexuales”.

Ser bisexual no es una enfermedad. Por lo que no se puede decir que es algo contagioso, algo que se adquiere por defectos educativos o por malos ejempos en el medio familiar donde se desarrolla el adolescente.

Se creía que este gusto siempre era el mismo por ambos sexos, e igualmente se creía que los bisexuales mantenían siempre relaciones al mismo tiempo con hombres y mujeres, lo cual no es real en la mayoría de los casos. La decisión es individual, mucho más allá que cualquier actitud relacionada con la preferencia sexual.

“Es importante rescatar en los jóvenes los valores de estabilidad, evitando las relaciones paralelas, en las que se está con los dos sexos a la vez”, afirma la especialista Mayra, quien atiende el tema en el Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX).

El desafío de la bisexualidad es pensar la sexualidad humana como un libro donde permanentemente se llenan páginas con historias que solo se cierran, y adquieren una forma definida en el momento de la muerte. Historias que ahora están encontrando su lugar bajo el sol.

 

Volver

 

 

Artículos relacionados
Homosexual, ¿y qué...?
¿Mujer contra mujer?

 

Escribe aquí tu comentario

Filtered HTML

  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Etiquetas HTML permitidas: <a> <em> <strong> <cite> <blockquote> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

Plain text

  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
Image CAPTCHA
Introduzca los caracteres mostrados en la imagen.