Se encuentra usted aquí

Humanismo al detalle
Aun en medio de la vorágine de ideas, debates y criterios expuestos durante el histórico VII Congreso de la UPEC, Fidel dio muestras de un humanismo llevado hasta el detalle

Por

Foto

16 Ene 2017

 

 

El VII Congreso de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) será siempre recordado por quienes participamos en él como el más largo, fructífero e inolvidable de todos los congresos periodísticos de la historia de Cuba.

Programado inicialmente para dos días, en realidad duró cinco, gracias a la presencia siempre constante, activa y orientadora de Fidel.

Los reunidos en el Palacio de Convenciones aquel histórico marzo de 1999, tuvimos el privilegio de escuchar cómo, con un verbo tan ágil y preciso como su pensamiento, pasaba de evocar sus primeros años como estudiante universitario y sus incursiones en el periodismo, a expresar certeras consideraciones sobre el papel de la prensa cubana y analizar el contexto sociopolítico internacional del momento.

También nos regaló una clase magistral sobre la responsabilidad social de los ministros y otros funcionarios respecto a la labor de los periodistas, y las acertadas decisiones que dio a conocer de sesión en sesión redundaron en un notable paso de avance en la introducción de las nuevas tecnologías en la prensa cubana.

Como relatora del cónclave, mi labor no era nada fácil. Además de que realizaba ese trabajo por primera vez, el continuo torrente de las intervenciones de Fidel exigía de mí una rapidez todavía superior a la que había desarrollado en la redacción de Radio Reloj al tomar literalmente sus discursos por radio o televisión. A ello se unía la irresistible necesidad de interiorizar lo que iba escuchando, sin perder una palabra. También tenía que anotar las intervenciones de los delegados, invitados y funcionarios.

En medio de esa vorágine, muy pocas veces me daba tiempo a almorzar o merendar, pues en cuanto terminaba una sesión me dedicaba a revisar cuidadosamente lo escrito. De esa forma, cuando terminó el VII Congreso, Fidel recibió el acta de la reunión en cuestión de horas.

Luego supe que, asombrado por la brevedad con que le habían entregado el documento, preguntó quién lo había hecho, y cuando se lo dijeron, respondió que se había dado cuenta de que yo casi siempre permanecía en el plenario cuando los demás iban al restaurante Bucán. Luego les pidió a los directivos de la UPEC que me preguntaran qué quería, y cuando lo hicieron, respondí sin titubear: “Una computadora igual que en la que hice el acta”.

En realidad, pensaba que todo era una broma de los compañeros de la Presidencia de la UPEC, pero poco tiempo después de terminado el Congreso, recibí una de las mayores sorpresas de mi vida: Mi nombre figuraba en el primer grupo de periodistas a quienes se les entregó gratuitamente una computadora.

Y esta fue la más importante lección personal que recibí en el VII Congreso: Aun en medio de tantos debates, discusiones y criterios en torno a la prensa cubana, en un momento tan peculiar de nuestra historia, Fidel se percató del agotador esfuerzo que implicaba la realización de la relatoría de un evento como ese.

Para mí, fue una prueba incontestable de que su humanismo llega al detalle.

 

Artículo relacionado
Querido Fidel

Escribe aquí tu comentario

Filtered HTML

  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Etiquetas HTML permitidas: <a> <em> <strong> <cite> <blockquote> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

Plain text

  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
Image CAPTCHA
Introduzca los caracteres mostrados en la imagen.