Se encuentra usted aquí

José Machado Rodríguez
Machadito, un hombre duro en la lucha contra Batista
Machadito era el combatiente nato. Fortaleza física, intransigencia política, convicción revolucionaria y carácter jovial y bromista, eran una mezcla demasiado fuerte que combinaba con un valor a toda prueba

Por

Por: 

Foto

Foto: 
25 Mar 2016

 

—¡No nos mate, que estamos desarmados!              

La frase había resonado en el pasillo como una alerta a los que observaban la escena en la que se iba a cometer algo terrible. El cañón de la ametralladora Thomson se apoyó en la reja que cerraba el acceso al pasillo lateral del edificio, y su boca vomitó el odio que aquellos policías sentían por el muchacho que yacía en el suelo con los tobillos destrozados.

Machadito nació en Manzanillo en 1932 y siendo estudiante del Instituto de esa ciudad fue expulsado por sus actividades revolucionarias. Su familia pasó a residir en La Habana, y José matriculó en la Facultad de Ciencias Sociales la carrera de Administración Pública.

No es raro que, dado a su carácter ruidoso y alegre, fuera un amante de los deportes, lo que lo dotó de una complexión física envidiable. Esto y una educación en los caminos de la honestidad y el respeto, lo hicieron partícipe de un atractivo muy fuerte hacia la amistad, algo que lo va a acercar a Juan Pedro Carbó; ambos constituyeron un dúo temible en las acciones contra la dictadura batistiana.

Al decir de Guillermo Jiménez1,  Machadito era el combatiente nato. Fortaleza física, intransigencia política, convicción revolucionaria y carácter jovial y bromista, eran una mezcla demasiado fuerte que combinaba con un valor a toda prueba. Por estas razones y aptitudes fue miembro activo del Directorio Revolucionario fundado por José Antonio Echeverría.

Las acciones acometidas por Machadito en el período insurreccional de los años del 1952 al 1957 van desde las marchas y protestas estudiantiles, donde no faltaba nunca un enfrentamiento con la policía, hasta su intervención en el ataque al Palacio Presidencial.

Se le acusó de participar en el atentado al coronel Antonio Blanco Rico, jefe de uno de los órganos más terribles con que contaba la dictadura para reprimir las actividades revolucionarias, el llamado SIM, pero en verdad eso no ocurrió.

Lo que coronó las actividades revolucionarias de José Machado y de todos aquellos jóvenes bajo las órdenes de José Antonio, ocurriría el 13 de marzo cuando Machadito integraría uno de los comandos del asalto al Palacio Presidencial y la toma de Radio Reloj,  con el objetivo máximo de liberar a Cuba del gobierno de Fulgencio Batista y Zaldívar. Él estaría destacado en el comando que debía llegar hasta el segundo piso del edificio del gobierno y ajusticiar al tirano.

Machadito, sin que la sonrisa abandonara su semblante y peleando como un león, casi logró su propósito, y poco, muy poco faltó para “decapitar” a la fiera, que asustada y acorralada huyó hacia su cubil del tercer piso, protegido por la cortina de fuego que organizaran sus guardias.

La grandeza de aquella fecha fue abonada con la sangre generosa de muchos combatientes revolucionarios. Sin embargo, Machadito logró batirse en retirada con un balazo que le atravesaba el muslo.2

 

Sigue...

 

Escribe aquí tu comentario

Filtered HTML

  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Etiquetas HTML permitidas: <a> <em> <strong> <cite> <blockquote> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

Plain text

  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
Image CAPTCHA
Introduzca los caracteres mostrados en la imagen.