Se encuentra usted aquí

Ciencia y tecnología

Más verdor para el medio milenio de La Habana
A propósito del aniversario 500 de La Habana, el Grupo de Desarrollo Integral de la Capital ha presentado un proyecto que permitirá disfrutar dentro de unos años de una urbe más bella y protegida
6 Ago 2016

 

 

Necesarios para gran parte de la fauna que habita la Tierra por todas las bondades que ofrecen, los árboles son para los seres humanos tan imprescindibles como el aire que respiramos y que ellos con sus hojas purifican…

En las ciudades, además de embellecer el paisaje, sirven para amortiguar los impactos ecológicos que inevitablemente acompañan la permanencia estable de un gran conglomerado de personas.

Las urbes cubanas no escapan a esta realidad, en particular La Habana, donde en poco menos del 1 % del territorio nacional ocupado por ella, habita una cifra superior al 20 % de la población total del país.

Sin embargo, hasta el día de hoy la capital sigue arrastrando en su arbolado errores originados a finales del siglo XVIII y magnificados en la primera mitad del XX, cuando con la mejor buena fe se introdujeron especies exóticas no acordes con nuestro clima, ni con su uso en espacios públicos.

De ahí la actual proliferación de aceras y calles rotas por las raíces horizontales de álamos y laureles; así como los grandes estragos que de vez en vez ocasionan los huracanes en estos árboles de grandes copas…

A pesar de los esfuerzos desplegados desde el triunfo de la Revolución en aras de la reforestación de la Isla, en el caso de las ciudades estos planes han carecido de la integralidad precisa en empeños que incluyen a tantos factores.

En tal sentido, y a propósito de la celebración en 2019 del aniversario 500 de La Habana, el Grupo de Desarrollo Integral de la Capital (GDIC) ha presentado un proyecto que, una vez materializado, permitirá disfrutar dentro de unos años de una urbe más bella y protegida.

La iniciativa comprende todas las entidades que se relacionan con el planeamiento físico, la producción de posturas, el diseño del arbolado, su siembra y mantenimiento; sin olvidar el procesamiento de los residuales dejados por las podas y talas.

Un papel primordial habrán de desempeñar los propios habaneros de todas las edades, cuyo consciente respaldo a este propósito es imprescindible para que completen su ciclo vital entre nosotros esos guardianes de un entorno más hermoso y saludable.

 

Escribe aquí tu comentario

Filtered HTML

  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Etiquetas HTML permitidas: <a> <em> <strong> <cite> <blockquote> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

Plain text

  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
Image CAPTCHA
Introduzca los caracteres mostrados en la imagen.