Por
Otros trabajos del autor
4 Jun 2016
22 May 2016
21 Sep 2014
13 Mar 2015
2 Dec 2014
20 Aug 2016
8 Jul 2016
3 Jul 2016
10 Jul 2014
5 Mar 2015
Aunque los efectos positivos del deporte y la actividad física sobre el intelecto se conocen desde hace ya largo tiempo, sus aplicaciones en aras de ampliar el ingenio aún se mantienen subutilizadas a la hora de entrenar nuestras funciones cerebrales.
Quizás por esto respecto al ajedrez se mantienen ciertas polémicas relacionadas con su reconocimiento como deporte, ya que los detractores y críticos tienden a menospreciar a los contendientes, alegando que estos prácticamente se pasan la vida sentados en un par de sillas, con actividades sedentarias delante de tableros y piezas.
A simple vista, esa opinión puede crecer entre las personas alejadas del deporte ciencia, pero en el fondo representa la forma superficial de interpretar el asunto, pues los practicantes, a partir de cierto nivel competitivo, demandan entrenadores físicos, e incluso se internan en centros de alto rendimiento varias jornadas antes de los campeonatos.
Cuerpo sano, partida sana
La importancia del entrenamiento corporal es tal que incluso cobra más relevancia la preparación física en el ajedrez que en otras disciplinas olímpicas, como por ejemplo el tiro.
Un torneo ajedrecístico, sea cual fuere el sistema a utilizar, implica dos o tres semanas de dura competición, con partidas que pueden sobrepasar las cinco horas, y determinan significativos niveles de estrés producidos conforme a la justa.
| Sigue... |


Escribe aquí tu comentario