Destrozada y sola, se convirtió en madre en abril de ese año. Mas esa felicidad sería efímera, pues a los siete meses de edad su adorada María o Brenhilde, como le gustaba llamarle murió sin haber conocido a su padre.
En mayo de 1846 la poetisa contrajo sus primeras nupcias con don Pedro Sabater, gobernador civil de Madrid, quien padecía una terrible enfermedad y falleció tiempo después en Burdeos en brazos de su esposa.
Nuevamente se casa en 1856 con don Domingo Verdugo, político de gran influencia, quien enfrentado en 1858 a Antonio Ribera en una disputa callejera es herido de gravedad. Se dice que el motivo de esta querella fue que en el estreno de la comedia “Los tres amores”, escrita por Gertrudis, alguien arrojó un gato a las tablas, provocando el fracaso de la obra. Verdugo culpó a Ribera.
A raíz de este acontecimiento, la pareja decide viajar a Cuba con la esperanza de que el clima ayude a sanar las heridas de Domingo; sin embargo, este muere en 1863. El golpe hace que la Avellaneda acentúe su espiritualidad y devoción religiosa.
En 1864 dejó Cuba para no volver y se dirigió a Madrid, donde murió a la edad de 58 años, el 1ro. de febrero de 1873. Sus restos reposan en el cementerio de San Fernando de Sevilla, junto a los de su esposo y su hermano Manuel.
A pesar de sus infortunios personales, Gertrudis Gómez de Avellaneda no dejó de cosechar éxito tras éxito con sus obras, y demostró ser incansable en la búsqueda de la felicidad.
Fuentes: Sitios web
- http://www.rtvfestival.icrt.cu/2014/02/efemerides-del-mes-de-febrero/
- https://es.wikipedia.org/wiki/Gertrudis_G%C3%B3mez_de_Avellaneda
- http://archivo.cubarte.cult.cu/periodico/columnas/indagaciones-culturale...
- https://www.escritores.org/biografias/366-gertrudis-gomez-de-avellaneda
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