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Agradecemos la colaboración de los estudiantes del IPU Gerardo Abreu Fontán, de Centro Habana
Confieso que cuando Marietta propuso en una reunión en la redacción de la revista hacer un trabajo sobre el acoso escolar, me mostré escéptico.
Yo era de los que creía que el llamado bullying no representa un problema serio en Cuba, que era la misma burla —cruel e inadmisible— que ha existido desde siempre, o el conocido “trajín”, injustificado y terrible para las víctimas, pero un mal menor, cosas de muchachos. Al menos eso pensaba.
Para tener una valoración médica especializada sobre ese fenómeno, su extensión y las características que adopta en Cuba, Somos Jóvenes visitó el Centro Comunitario de Salud Mental de Playa, conocido como la Clínica del Adolescente. Allí, la doctora Minervina Román Hernández, especialista de segundo grado en Psiquiatría Infanto-Juvenil, nos aclaró de inmediato:
“Aquí lo definimos como acoso escolar y puede causar serias afectaciones de salud mental y física en niños y jóvenes. Este tipo de abuso forma parte de la violencia existente en la sociedad”.
Es verdad que los niveles de violencia en Cuba son bajos comparados con otras naciones latinoamericanas o los EE.UU., por solo hablar de nuestro continente, pero no es menos cierto que han ido aumentando sin apenas darnos cuenta.
“Cuando nos agreden con música ruidosa, con gritos y palabras obscenas, con empujones para subir a la guagua, con groserías y amenazas, estamos siendo objeto de violencia, y por desgracia, todo eso se ha incrementado en nuestro país”, expresó la doctora Román, quien también es Profesora Auxiliar de la Facultad de Ciencias Médicas de La Habana.
Según la especialista, en Cuba no tenemos estadísticas acerca de la magnitud del acoso escolar, pero la percepción de ella, dada por la práctica en la clínica, es que está aumentando. “En un mes atendimos cuatro nuevos casos, y lo peor es que se incrementa el nivel de intensidad y crueldad, y por tanto la peligrosidad de las consecuencias”.
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Comentarios
Yo estoy de acuerdo con lo escrito. Sí estamos viviendo con violencia, a las personas les cuesta trabajo decir "perdón", "disculpa" o "permiso". Son frases que si las utilizáramos nos instruyéramos más en la educación que debemos de tener, simplemente por ser dichosos de ser ciudadanos cubanos,que tenemos la dicha de tener escuelas gratuitas.