Por
Otros trabajos del autor
21 Oct 2014
13 Feb 2016
16 Jan 2017
26 Nov 2014
3 Jul 2014
4 Jul 2015
1 Nov 2015
16 Sep 2014
3 Feb 2016
24 Jul 2016
El largo quehacer de Fermín Valdés Domínguez burló la muerte. Se sabe que era el amigo incondicional y colaborador de José Martí; pero existen otras facetas de su vida como que, por sus méritos al servicio de Cuba, fue ascendido a Coronel del Ejército Libertador el 23 de diciembre de 1896, y que integró la Junta Patriótica Militar fundada el 10 de octubre de 1907 para oponerse a la corriente anexionista.
Además de médico-cirujano, se destacó como periodista, labor que comenzó en 1869 cuando fundó con Martí el periódico El Diablo Cojuelo; en su único número se publicó su primer trabajo de contenido político. Bien conocida también es la carta que ambos enviaron en 1870 a un antiguo condiscípulo, calificándolo de apóstata por alistarse en el Cuerpo de Voluntarios. Al ser enjuiciados, cada uno se culpó de su autoría para proteger al otro. Fermín fue condenado a seis meses de prisión.
Recordemos que Valdés Domínguez y un grupo de estudiantes de Medicina fueron acusados en 1871 de profanar la tumba del periodista español Gonzalo de Castañón, por lo que ocho jóvenes fueron fusilados el 27 de noviembre. Sentenciado a seis años de cárcel, fue absuelto y viajó a Madrid, donde continuó su carrera y se encontró con Martí. No descansó hasta reivindicar a sus compañeros muertos injustamente.
El entrañable hermano del Apóstol vivió y ejerció su profesión de médico durante dos años (de 1881 a 1883) en la localidad habanera de Santiago de las Vegas, donde además se integró al quehacer social y cultural junto con los elementos progresistas de la población. Entre 1885 y 1886 publicó artículos científicos, y con posterioridad realizó estudios arqueológicos y antropológicos.
Se estableció unos años en Baracoa hasta 1894, y más tarde partió para Nueva York e instaló su consultorio en Cayo Hueso, donde lo visitó Martí, inmerso entonces n los preparativos de la Guerra Necesaria. Incorporado a la contienda poco después de la caída en combate del Héroe Nacional cubano, Valdés Domínguez ocupó la jefatura de la Sanidad Militar del Cuarto Cuerpo del Ejército en Las Villas, del Primer Cuerpo del Ejército de Oriente, y representó a Camagüey en las Asambleas Constituyentes de Jimaguayú y La Yaya.
Durante la Guerra del 95 lo eligieron subsecretario de Relaciones Exteriores del Gobierno en Armas, e incorporado al cuartel general del Generalísimo Máximo Gómez, se convirtió en su Jefe de Despacho. Escribió “Diario de soldado”, con detalles sobre las personalidades de la guerra.
En la paz volvió a su faena de médico. Gravemente enfermo, murió el 13 de junio de 1910, cuando le faltaba menos de un mes para cumplir los 57 años de edad (había nacido en La Habana el 7 de julio de 1853).
Durante la primera década del pasado siglo, Fermín Valdés Domínguez se dedicó a mantener viva la memoria de los estudiantes de Medicina y de su defensor, Federico Capdevila, y sobre todo, a preservar y difundir el legado martiano.
Artículo relacionado
Fermín y Martí: Hermanos del alma
Fuentes: Sitios web


Escribe aquí tu comentario