Por
Otros trabajos del autor
27 Jul 2016
23 Jan 2016
28 Aug 2016
2 Sep 2014
15 Aug 2016
2 Dec 2014
2 Oct 2016
6 Mar 2016
30 Jun 2016
22 Dec 2015
Nuevamente arriba diciembre y ha llegado el momento de pasar lista a una historia que, por ahora, parece no tener fin. El VIH/sida sigue causando estragos, aunque paso a paso, estrategias y haceres van recogiendo algunos frutos.
La llamada pandemia del siglo XX mantiene a las mentes más brillantes del mundo en plena faena. Junto a ellas numerosos especialistas, maestros, jefes de Estado y voluntarios, ponen parte de su energía y tiempo en detenerla.
Sin embargo, no todas las piezas del gran engranaje mundial han funcionado con igual celeridad y eficiencia.
Donde “nació” el mundo
Se ha dicho que la respuesta de África a la epidemia de sida no es suficiente. Solo un pequeño número de sus gobiernos ha puesto en marcha una estrategia remotamente proporcional a la magnitud del flagelo, que ya ha reducido la esperanza de vida en algunos países hasta los veinte años de edad, en un continente sistemáticamente despojado de gran parte de sus riquezas.
A pesar de un panorama tan oscuro, un grupo de hombres y mujeres dieron los primeros y decisivos pasos. Tal vez el ejemplo más palpable sea el de Nelson Mandela, quien postergó cientos de momentos familiares para seguir haciendo a favor de su nación.
Madiba, como cariñosamente lo nombró su pueblo, ponía su esfuerzo para detener al mal. En Sudáfrica, años de silencio sobre el tema retardaron las soluciones.
Toma de conciencia
Cuando Nelson Mandela abandonaba la cárcel en 1990, estaba lejos de comprender el tremendo impacto que comenzaba a cobrar el VIH/sida.
| Sigue... |


Escribe aquí tu comentario