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3 Jul 2016
Leía un aserto con el que no concuerdo: Decía que los jóvenes no padecen de soledad. Yo creo que ese es un estado de ánimo que nos llega a todos en algún momento, no importa la edad. A veces esta nos lleva a la abulia… al aburrimiento.
Para eso les recomiendo el mejor antídoto: la lectura. Este es un ejercicio para el que no necesitamos compañía, y lo que es aún mejor: ¡nos la proporciona! No hay nada mejor que un buen libro para esas tardes que parecen interminables o esas mañanas de domingo que a veces resultan…
Ni qué decirte de ese reencuentro con amigos como Momo, un personaje de la obra homónima de Michael Ende, que encontraba flores cada vez más hermosas en el reino del Maestro Hora o cuando se sentaba junto a su amigo Gigi a contemplar el cielo:
La luna se veía grande y plateada sobre los pinos negros y hacía brillar bmisteriosamente las viejas piedras de las ruinas. Momo y Gigi estaban sentados en silencio el uno al lado del otro y se miraron largamente en ella: sintieron con toda claridad que, durante ese instante, ambos eran inmortales.
Yo nunca siento soledad ni hastío. En mi casa tengo un espacio a donde voy siempre llena de amor; de donde salgo llena de luz. Mis amigos los libros, invariablemente, me esperan para trasladarme a su mundo. Puede ser en el mar luchando con un gran pez, solita en mi barco, como en “El viejo y el mar”, de Ernest Hemingway, o con el joven Hans de la mano de Thomas Mann, en el sanatorio Belghof (créeme que cuando termino de leer el libro paso unos días… que me siento en ese lugar, ¡tan fuerte es la impresión que deja en mí!).
No te cuento más: solo te invito a compartir amigos, a llenar tu mundo no solo de música, que es también hermosa, ni de WIFI o juegos virtuales desde tumóvil o tu computadora, tan necesarios ahora mismo. Solo, prueba a llenarlo de libros, y verás cómo sientes en tu boca el sabor salado del agua, el olor de las flores o miles de sensaciones que cada uno de ellos te regalará.
Seguro que algún día vas a recordar este encuentro nuestro… con agradecimiento.


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