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Andar con los pantalones caídos es una propensión muy popular entre los jóvenes hoy día. Según la especialista española María Dolores Tortosa, “bajarse los pantalones” se encuentra registrado en el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española y figura así: “Ceder en condiciones poco honrosas”. Hasta nuestros días llegan leyendas populares que hablan sobre el surgimiento del estilo.
La mayoría de los criterios coincide en que tuvo su origen durante el pasado siglo en cárceles americanas; sin embargo, los alegatos difieren entre sí. Se cuenta que este era el modo que utilizaban los reclusos para dar a entender que estaban disponibles sexualmente y así despistar a los guardias de la prisión; otros explican que los presos adelgazaban durante el cumplimiento de sus condenas y que por ello llevaban los pantalones caídos. Es válido mencionar que en estas instituciones se prohíbe usar accesorios como cintos o cordones de zapatos que puedan ser utilizados como armas para cometer asesinatos o suicidios.
El hecho es que los “baggy pants” o “saggy pants” —en español pantalones anchos o caídos, respectivamente— comenzaron a tomar fuerza entre los chicos pertenecientes a barrios marginales, y su extensión fue más definitiva cuando los cantantes de rap y hip hop adoptaron dicha indumentaria como sello de personalidad y género.
Mediante la influencia poderosa, persuasiva y manipuladora presente en los medios de comunicación masiva, como la televisión y la Internet, el estilo se extendió a todas partes del mundo. Por ello no debe sorprender que los jóvenes, imitadores por naturaleza, hayan abrazado esta moda, que tiene gran aceptación entre la mayoría.
Todas las épocas han traído diferentes tendencias y, al parecer, los pantalones caídos se incluyen entre las que caracterizan la nuestra. Algunos muchachos los usan por comodidad, otros por seguir al pie de la letra el último grito del vestuario, y los más presumidos para mostrar la marca del calzoncillo, según explica la estilista Raquel Alguacil, directora de la asesoría española de imagen Tevisto.
Lo cierto es que, moda o no, todos, especialmente los jóvenes, debemos tener cuidado con lo que usamos y el porqué lo usamos. No siempre lo que llevamos nos sienta mejor o está acorde con la ocasión o el lugar en que estamos. Debemos ser un poco más selectivos, y pensar que lo importante es saber vestir con presencia y elegancia.
Fuente: Sitio web www.mediosyredes.com
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