Por
La mira con recelo. Se queda en silencio frente a una mano extendida que la ofrece como escaleras al cielo, "para pasarla bien", mientras otros pares de ojos, atentos a su respuesta, le envían la señal ininterrumpida del di que sí.
Ninguno de ellos la conoce como él, solo la han visto en las vidrieras, cual golosina prohibida que ahora, al fin, pueden saborear, a escondidas y hasta el fondo; símbolo de confirmación de la hombría apenas sustentada en una ligera lana oscura sobre los labios.
Ninguno de ellos sabe, piensa en segundos interminables que lo hacen volver a esas noches, tantas veces repetidas, donde la misma botella subyuga al hombre más fuerte que ha conocido jamás: su padre, mientras le borra del rostro la virtud de la vergüenza que aparece luego en las mañanas con una promesa siempre rota después.
“No obstante, no tiene por qué ser igual conmigo”, vuelve a decirse, y de un golpe el sabor amargo del alcohol se instala en su boca acompañado de la venia colectiva. Ha intentado todo para dejarlo atrás, pero es el único amor que ha podido mantener en la vida, y el que le ha destruido todos los demás. "Eso es, socio", le dijeron en aquel entonces, y comenzó la vida con alcohol...
Dame un traguito ahora, cantinerito
Según un artículo publicado en la página web oficial de la Fundación Internacional Un Mundo sin Drogas, las bebidas fermentadas se fabrican desde hace miles de años, con referencias tan antiguas como la China del 7000 a.n.e o la India, donde existía la Sura, destilada del arroz, utilizada entre el 3000 y el 2000 a.n.e. Los babilónicos, desde el 2700 a.n.e, rendían culto a una diosa del vino.
La literatura recoge el consumo de alcohol en Grecia y Roma, así como también en las civilizaciones nativas de la época precolombina.
La adicción a esa sustancia ha sido una constante en la historia de la Humanidad que, si bien viene acompañada desde el siglo XIX de un cambio de actitud a favor de su uso moderado, no ha dejado de ser un problema en las sociedades modernas, sobre todo por el consumo cada vez más frecuente y excesivo desde edades tempranas.
El doctor León Mármol explica que en Cuba la campaña no está encaminada a lograr una sociedad abstinente; se acepta que el alcohol es una droga de convivencia, mas se trabaja por lograr su uso responsable.
"Sí somos partidarios de eliminar la bebida durante el embarazo, pues daña al feto; en estos casos siempre pensamos en la mujer dependiente del alcohol, pero es más frecuente en las bebedoras de fin de semana, quienes muchas veces toman sin saber que se encuentran en estado de gestación.
"Las cifras a nivel internacional indican que el alcohol afecta en Estados Unidos a 24 por ciento de la población, en América Latina entre 20 y 24 por ciento, y en nuestro país, de acuerdo con el doctor Ricardo González, quien ha hecho estudios a nivel nacional, existe cinco por ciento con problemas con la sustancia y de dos a tres por ciento son dependientes de ella", asegura.
| Sigue... |


Escribe aquí tu comentario