Otros trabajos del autor
11 Jul 2014
13 Dec 2015
31 May 2015
21 Aug 2015
30 Dec 2014
20 Jun 2015
6 Mar 2016
16 Jan 2017
15 Oct 2014
28 Dec 2014
El 15 de abril de 1961 amaneció muy agradable. Nada hacía suponer que ese día el pueblo cubano tendría que demostrar su grandeza ante la agresión de que era objeto por el imperio más poderoso del mundo.
Los aeropuertos habaneros de Ciudad Libertad y San Antonio de los Baños, y el de Santiago de Cuba, en el oriente del país, fueron bombardeados por aviones guiados por mercenarios que obedecían las órdenes del amo yanqui.
Ese era el preludio de una gran invasión organizada, financiada y dirigida por el gobierno de Estados Unidos, que dos días después se materializaría en un desembarco por Playa Girón.
Este era el modo que tenían los poderosos de atacar a la Revolución, que había entregado las armas al pueblo y así le permitía reafirmar su decisión de dar hasta la última gota de sangre por defender sus más valiosos ideales.
Por mandato del gobierno yanqui, a principios de 1960, el Pentágono y la Agencia Central de Inteligencia organizaron a los prófugos que huyeron de Cuba desde enero de 1959, cuando el pueblo de la isla despertó en la brillante alborada de la Revolución.
Desde entonces la vigilancia y la unidad populares detectaron y aniquilaron a las bandas organizadas, los sabotajes, la infiltración como símbolo del apoyo incondicional del pueblo a sus agentes y el suministro constante de armas y diversos recursos que enviaba desde el norte a la contrarrevolución.
En el bombardeo al aeropuerto capitalino de Ciudad Libertad, fueron heridas personas residentes en zonas aledañas y en un acto heroico, mientras la vida se le escapaba, el joven miliciano Eduardo García Delgado escribió con su sangre en una puerta el nombre de Fidel, como símbolo del apoyo incondicional del pueblo cubano a su líder.
El 16 de abril de 1961, el pueblo reunido junto al capitalino cementerio de Colón, fue al sepelio de las víctimas del bombardeo realizado el día anterior.
En esa fecha, el Comandante en Jefe Fidel Castro proclamó el carácter socialista de la Revolución y la indoblegable posición de Cuba cuando dijo: “Aquí, junto a los restos de los jóvenes heroicos, hijos de obreros e hijos de humildes, reafirmaremos nuestra decisión de que igual que ellos dieron su pecho a las balas, al igual que ellos dieron su vida, vengan cuando vengan, todos nosotros, orgullosos de nuestra revolución, orgullosos de defender esta Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes, no vacilaremos, frente a quienes sean, en defenderla hasta nuestra última gota de sangre”.
Artículos relacionados
Escritos con sangre
Combate de Playa Girón
Victorias desde el cielo
Como en Girón, la Plaza confirma nuestra voluntad
La juventud cubana es continuadora de la obra de la Revolución
Estudiantes encabezaron el desfile popular en la Plaza
La juventud avanza por el camino de la victoria
Presentes también en el desfile
La Fe de El Encanto se multiplica en los cubanos dignos
La proeza del derribo de un avión mercenario
Feliz cumpleaños para "el puño de acero de las FAR"
Como perlas preciosas
Ratificarán jóvenes de la aviación cubana su apoyo a la Patria
Este 16 de abril, los jóvenes estremecerán la Plaza
Playa Girón
Girón, la epopeya
Una victoria que se agiganta con el paso del tiempo


Escribe aquí tu comentario