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Historia

Protesta de Baraguá: Intransigencia sin infamia
En la Protesta de Baraguá, Antonio Maceo rechazó la paz sin independencia y abolición de la esclavitud, pero, ¿qué hay de cierto en una supuesta trama de asesinar a Martínez Campos durante la reunión?
14 Mar 2016

 

 

—¡General, general! —un desconocido se abrió paso entre la multitud y le alargó a Martínez Campos una carta.

El jefe español detuvo el caballo y tomó el sobre sin ninguna seña identificativa. Dentro, el mensaje breve y anónimo: “No acuda usted a la entrevista con el mulato Maceo; será asesinado”. Arsenio Martínez Campos buscó con la vista al portador del aviso, pero había desaparecido en el gentío.

El jefe supremo de las fuerzas españolas en Cuba dudó: “Sería tonto ir a meter la cabeza en la boca del león”. Luego valoró que pacificadas Las Villas y Camagüey, solo le faltaba lograr la rendición de las tropas de Maceo para terminar la guerra que ya duraba diez años.

“No puedo dejar pasar esta oportunidad de hablar con Maceo; tendré que jugarme el pellejo”. Recordó que cuando negociaban las condiciones para la entrevista en Baraguá, el enviado de Maceo le advirtió que en el encuentro no debía participar ningún guerrillero:

—Mi jefe no soporta a los cubanos traidores —precisó.

—Dígale a Maceo que solo llevaré hombres del ejército regular —había sido la respuesta de Martínez Campos.

“Si Maceo tramara algo contra mi vida, no se hubiera tomado el trabajo de advertirme que no llevara a ninguno de nuestros colaboradores criollos”. De todos modos, por prudencia, el jefe español anunció a sus acompañantes que a la entrevista solo lo seguirían los que fueran solteros: “Por lo que pueda pasar, no quiero un bando de viudas sobre mi conciencia”.

La única excepción fue el coronel José Arderius, su concuño.

Como es sabido, la entrevista, que pasó a la historia con el nombre de Protesta de Baraguá, transcurrió en un ambiente tenso, pero tranquilo,  y nadie resultó muerto o lesionado. Antonio Maceo rechazó la paz sin independencia y abolición de la esclavitud, pero, ¿qué hay de cierto en una supuesta trama de asesinar a Martínez Campos durante la  reunión?

El 4 de marzo de 1878, días antes de la histórica entrevista, el jefe mambí le escribió al coronel Flor Crombet, quien le había reprochado tener ese contacto con el enemigo: “Mi distinguido amigo: Como dije a Ud. en mi anterior, debo entrevistarme con el Gral. Campos para saber qué clase de paz quiere hacer y qué ventajas reportan a Cuba sus concesiones”. 1

A Maceo habían llegado rumores de un plan para asesinar a Martínez Campos y que en él estaban involucrados subalternos de Crombet, por lo que más adelante en esa misma carta dice: “Desde que me encontraba herido en Loma de Bio se me dijo que el general Díaz, jefe de esa brigada, y otros tenían el plan de mandar asesinar a Martínez Campos, y que al efecto tenían ya hombres pagos para llevar esa empresa a cabo”.

La carta de Maceo continúa: “(…) lleneme de indignación cuando lo supe y dije que el hombre que expone el pecho a las balas y que puede en el campo de batalla matar a su contrario no apela a la traición y a la infamia asesinándole y que aquellos que quisiesen proceder mal con ese señor tendrían que pisotear mi cadáver: no quiero libertad si unida a ella va la deshonra”.

La oportuna y enérgica alerta dio resultados: en Baraguá nadie se atrevió a atentar contra Martínez Campos y sus acompañantes.

 

Sigue...

 

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