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Tal vez en más de una ocasión te has alejado del resto de tus compañeros o has corrido a casa deseoso para asearte, y es que no entiendes por qué persiste ese desagradable olor en tus axilas. O por el contrario. el ver a una muchacha de tu agrado te ha hecho pasar ratos desagradables por las sensaciones que experimentas en tus genitales.
La explicación está en las múltiples hormonas que a tu edad recorren desenfrenadamente tu organismo. Estás en la pubertad y es característico que estas sustancias comiencen a funcionar para convertirte en todo un adulto. Claro que no todo es color de rosa y entre los “contra” que tiene esta etapa se encuentra el inicio de olores que, con una adecuada higiene y a medida que pase el tiempo, serán menos fuertes.
Comenzando a ser hombre
Si transitas por la adolescencia y has dedicado tiempo a observarte, habrás notado otros cambios. Además del significativo olor de tu sudor en axilas y genitales, así como la manifiesta sensibilidad en los testículos, verás que comienza a producirse un agrandamiento de estos, seguido por el del pene, el cual aumentará en longitud y grosor. También empezarás a pensar de manera más constante en las relaciones sexuales.
No obstante lo anterior, los diferentes estudios sobre el inicio de la pubertad en los varones no son concluyentes, por ello es algo complicado identificar el momento exacto y hasta la manifestación que indica el principio de una fase tan vital en tu vida. Generalmente se toma como referencia la primera eyaculación (espermarquia).
Para los varones, la eyaculación o salida del semen o líquido del pene se asocia habitualmente con emociones relacionadas con el sexo. Esta también puede ocurrir mientras duermes ―se le llama comúnmente «sueño mojado»― y es normal que suceda. Es importante aclarar que desde esa primera vez existe un período de aproximadamente un año para que la concentración de esperma sea suficiente como para poder fecundar.
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