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17 Dec 2015
"Estoy perdidamente enamorada de un muchacho de mi escuela, me gustan sus ojos, cómo se expresa, y nuestras miradas han chocado en ocasiones….". Comentarios como este se reciben con frecuencia en la redacción, de nuestra revista Somos Jóvenes solicitándonos consejos.
Conoces a una persona y te atrae, te gusta su físico, su forma de expresarse, cómo se viste, se te antoja el ideal de pareja con el cual has soñado, piensas que es lo mejor del mundo, pero … ¡OJO!. Esto suele ser un espejismo que, en ocasiones, puede que te sea correspondido y en otras, no.
Entonces sobreviene comúnmente un estado depresivo, de desilusión, tristeza, e incluso hasta puede que contraigas complejo de inferioridad porque pienses que no te quieren, juzguen mal tu físico o cualquier otra cosa por el estilo.
Enamorarse es algo natural y hermoso. Sin embargo, no siempre recibimos lo que realmente esperamos de la persona amada. Algunos investigadores plantean que hay una diferencia entre enamoramiento y amor.
El enamoramiento es un estado transitorio, que a mi juicio podría explicarse como la primera etapa, que va condicionando las futuras relaciones de amor en la pareja.
Según estudios realizados, durante ese estado, el organismo segrega unas sustancias llamadas endorfinas, que provocan una alteración de alegría-placer en el estado de ánimo.
Algunos especialistas lo consideran una droga que dificulta el pensamiento lógico. Esto explica por qué los adolescentes y jóvenes toman decisiones tan a la ligera, como tener relaciones sexuales precipitadamente y sin protección.
Lo anterior conlleva, por lo general, al embarazo precoz entre las muchachas; mientras que los varones se ven forzados a asumir un hijo para el cual no están preparados, ni psicológica ni económicamente. Esto, sin contar que tales relaciones desprotegidas los hacen más vulnerables a las Infecciones de Transmisión Sexual.
El amor es algo más duradero. Toda persona debe aspirar a mantener una pareja estable con la cual compartir su vida en todos los sentidos. Aunque, según las encuestas, la pareja de hoy sufre cambios y muchos no excluyen relaciones extra (de placer o de «descarga»), a decir de la especialista Beatriz Torres, entrevistada por Reynaldo Taladrid para el espacio televisivo Pasaje a lo desconocido, «sigue ponderando el estereotipo de la pareja monogámica, de la fidelidad y el compromiso».
Por tanto, es importante a la hora de comenzar una relación conocer los gustos, preferencias, necesidades y aspiraciones futuras de la otra parte. No es necesario apresurarse, sino tener juicio y madurez, lo cual sentará las bases para un vínculo de amor verdadero, ese que se adquiere con el tiempo, el roce y la comunicación.
El amor no es ciego como muchos pretenden. De hecho, el propio acercamiento te permite –si quieres– ver más completa a esa persona amada, con virtudes y defectos que respetarás siempre y cuando no afecte tu autoestima. Así es el amor verdadero, ese que sustenta la realidad, no un sueño ni algo ideal.
En la adolescencia, sobre todo, es necesario ser pacientes, comunicarse con los padres, adultos afines o profesores que puedan aconsejar para no cometer errores que luego cuesten caros.
Por eso, toma el enamoramiento con calma, no te desesperes y disfruta el momento como una etapa feliz en tu vida, rica en experiencias que formarán parte del desarrollo de tu personalidad.
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Comentarios
LA REVISTA ESTÁ MUY INTERESANTE, LÁSTIMA QUE LA VENDAN EN TAN POCOS ESTANQUILLOS DE SANTIAGO. GRACIAS PROFUNDAMENTE POR TODOS SUS ENORMES ESFUERZOS DE LLEGAR.