Al leer su anuncio del concurso, vi en él la forma de liberarme de un recuerdo muy doloroso. Creo que dando a conocer al mundo las experiencias vividas, les damos la oportunidad a otros de ganar experiencias, pero lo más importante es que con esta confección creo poder honrar la memoria de alguien que fue muy especial para mí, la única amiga que he tenido en esta vida, la cual se fue sin poderse despedir. Aquí les cuento:
Corría el año 2008, acababa de ingresar a la EMCC, cuando llamé a mi casa y mi mamá me dijo que pasara lo que pasara debía concentrarme en mis estudios, pues las cosas que nos pasaban en ocasiones no son justas. Me alegó que no me gustaría lo que tenía que decirme.
Fue ahí cuando se me desplomó el mundo: la persona con la que conversaba abiertamente, me daba consejos y compartíamos secretos, había dejado de existir físicamente. Esta vez su esposo se excedió y la mató a golpes, solo alcancé a decirle adiós cuando la introducían en la tumba. Nada más tenía 22 años, miles de ilusiones, y no pudo siquiera dejar un fruto de su paso por la vida.
Recuerdo como si fuera hoy ese día que fui a saludarla, camino de la escuela a mi casa, y noté los golpes que trataba de ocultar detrás de ese par de gafas oscuras. Le pregunté lo ocurrido y trató de mentirme, pero como la conocía perfectamente entendí lo que sucedía. Ese día vi, como una dice, que una enamorada es capaz de todo.
Yo quería intervenir, pero ella me dijo que eran cosas de pareja, además, yo era menor de edad, por lo que no debía inmiscuirme en esos conflictos, y me vi atada de pies y manos.
Durante la conversación expresó que él lo hacía porque la quería mucho y la celaba hasta a su sombra. Pero un mes más tarde llegó borracho y le pegó tan fuerte que los vecinos la llevaron para el hospital y, como las otras veces, no quiso denunciarlo.
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