(Publicada en 2011)
Con un concierto en la Plaza de la Catedral este viernes 25 de febrero, la Orquesta de la Universidad de las Artes, adjunta al Lyceum Mozartiano de La Habana y cuya sede es el Oratorio San Felipe Neri, en el Centro Histórico de la ciudad, celebrará sus dos primeros años.
La orquesta, dirigida en esta ocasión por Jorge Rotter, de la Universidad Mozarteum de Salzburgo, Austria, y con Debbie Vélez como solista del corno, se nutrió del caudal del Instituto Superior de Arte (ISA) y otras escuelas, y el proyecto en que se enmarca ofreció nuevas posibilidades a estudiantes y profesores.
Un acuerdo de cooperación firmado en 2009 por el dr. Eusebio Leal Spengler, Historiador de la Ciudad de La Habana, y el Dr. Johannes Honsig-Erlenburg, presidente de la Fundación Mozarteum de Salzburgo, desbrozó el camino para la creación del liceo, cuyo director es el pianista cubano Ulises Hernández.
De este modo se extiende el conocimiento en Cuba del excepcional músico austriaco, cuya obra es básica para asumir un repertorio sinfónico más amplio, sostuvo Ulises Hernández, quien había tenido a su cargo el álbum Mozart en La Habana, una recopilación de sonatas y fantasías para piano del compositor europeo.
En vísperas del concierto, que incluye la Sinfonía en do mayor, número 34, KV 338 y el Concierto para corno y orquesta, KV 417, de Mozart, y la Sinfonía en do menor, número 5, Op. 67, de Beethoven, Habana Patrimonial conversó con el director del liceo:
¿Qué han significado estos dos años?
“Han sido más bien experimentales. El liceo se ha ido proyectando cada vez más y ha perfilado sus objetivos. El proyecto de la orquesta es atractivo y ambicioso, y contó con el apoyo fundamental de Salzburgo. Una agrupación de este tipo es una empresa muy cara, pues no se trata solamente de tener a los músicos; incluye accesorios, instrumentos, repertorio, partituras, y lo más importante: nos están asesorando profesores europeos, hitos, maestros en el sentido más elevado de la palabra en lo relativo a la preparación sinfónica”.
.
¿Por qué es un proyecto en crecimiento?
“Empezamos con apenas 25 muchachos, con un repertorio sinfónico elemental, y hemos ido desarrollándonos. Ya tenemos una orquesta de 70 miembros y un repertorio básicamente romántico. Se han incrementado las clases de dirección, las de música de cámara, van a empezar las de instrumentos… Además, tenemos que crecer, porque el repertorio sinfónico es muy abarcador, y en la medida en que nuestros estudiantes lo dominen van a salir mejor preparados”.
¿Puede ofrecer detalles sobre el repertorio?
“Partimos de la obra de Mozart porque es la escuela para cualquier instrumentista y para cualquier director de orquesta. Con esas piezas se aprende el fraseo, la dinámica, el control del sonido…a partir de ahí hemos ido adentrándonos en otros compositores como Mendelssohn, Schumann y Beethoven”.
Cuando se habla de la formación de intérpretes, ¿se está hablando propiamente de la orquesta?
“La formación de solistas no es nuestro objetivo, sino que los muchachos aprendan a tocar de conjunto, de manera sinfónica, ni siquiera como grupos de cámara, porque ellos disponen de esa asignatura”.
¿Y en lo relativo a los talleres de luthiers?
“Una orquesta con tantos instrumentos acústicos, hechos de madera, de tripas…necesita sus reparadores. Hemos apoyado hasta donde podemos, y Salzburgo mucho más que nosotros, estos talleres de luthiers para asegurar la restauración, la conservación y el cuidado de los instrumentos de la orquesta. Se han formado luthiers cubanos y aspiramos a que reciban cursos de especialización”.
Fuente: Dirección de Patrimonio Cultural


Escribe aquí tu comentario