Se encuentra usted aquí

Ciencia y tecnología

El saber revertido en bien social
Al exponer su teoría sobre el agente transmisor de la fiebre amarilla, Carlos Juan Finlay pasó de ser una figura insigne de la medicina cubana, a convertirse en uno de los más relevantes doctores del siglo XIX, benefactor de la Humanidad
16 Sep 2014

(Publicado en 2012)

 

Tras años de intensas investigaciones, Carlos Juan Finlay, ilustre galeno cubano, dio a conocer al mundo, el 18 de febrero de 1881, su teoría sobre que el mosquito Aedes Aegypti es el agente transmisor de la fiebre amarilla. Este hecho lo convirtió en uno de los más destacados médicos del siglo XIX y benefactor de todos los humanos. Por su incondicional entrega al saber para revertirlo en bien social, esta insigne figura de la Medicina constituye un paradigma de elevado alcance nacional e internacional.

No solo un descubrimiento
Desde 1860 Finlay, camagüeyano nacido el 3 de diciembre de 1833, se instaló en el municipio capitalino de Cerro, donde implementó el trabajo de laboratorio y desarrolló tertulias con personalidades de la ciencia, para comentar sus lecturas médicas. Junto a su amigo Claudio Delgado disfrutaba de la música y la literatura en las veladas culturales; también gustaba del ajedrez y los ejercicios físicos, en especial la natación.

Profesionalmente se inició en la oftalmología; pero llegó a ser un gran clínico por el entrenamiento y los estudios complementarios realizados en Francia. Sus primeros pasos en la indagación científica estuvieron ligados al bocio exoftálmico, y en 1863 escribió sobre el primer caso de hipertiroidismo referido en Cuba. El joven doctor profundizó además en la investigación epidemiológica de enfermedades como la malaria, que había iniciado en Filadelfia con su profesor Weir Mitchell.

En septiembre de 1872 Finlay presentó a la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana su artículo “Alcalinidad atmosférica observada en La Habana”. Además, realizó numerosos trabajos sobre enfermedades observadas por primera vez en Cuba, así como relacionados con afecciones tropicales, epidemias, Bacteriología, Patología Fisiológica, Higiene, Medicina Legal, Ética, Oftalmología, Cirugía y otros temas muy vinculados con la vida en sociedad. Fue uno de los pioneros en anunciar el origen híbrido del cólera.

Pero el sabio cubano se interesó igualmente por la Física, la Química, la Meteorología, la Matemática, la Historia y la Filología. Así, tradujo del alemán el capítulo V de la obra de los profesores Von Graefe y Saesmisch, redactada por Otto Beeker e impresa en 1878 con el título “Patología y Terapéutica del aparato lenticular del ojo”.

Debemos acotar que Carlos Juan fue fundador de la Sociedad de Estudios Clínicos de La Habana, donde dirigió la Sección de Ciencias y recibió el título de Socio de Mérito, la más alta distinción académica. Sus trabajos aparecieron en varias publicaciones especializadas de la época, y mantienen vigencia sus ideas expresadas en la obra “Utilidad de los ejercicios corporales en los climas cálidos y su conveniencia para fomentar el desarrollo físico de nuestra juventud”.

 

Sigue...

 

 

 

Escribe aquí tu comentario

Filtered HTML

  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Etiquetas HTML permitidas: <a> <em> <strong> <cite> <blockquote> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

Plain text

  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
Image CAPTCHA
Introduzca los caracteres mostrados en la imagen.