Se encuentra usted aquí

Historia

La sangre de los buenos…
Corría el año 1953 y la larga lista de jóvenes vidas truncadas por la represión de una dictadura feroz y ávida de sangre, creció. Era el 13 de febrero del Año del Centenario del nacimiento del Apóstol. Un mes antes, el 15 de enero, caía herido en desigual combate contra fuerzas policiales el joven estudiante universitario Rubén Batista Rubio

Por

5 Sep 2015

 

 

 

— ¡Los jóvenes no querían dejar morir las ideas del Maestro!
 

Corría el año 1953 y la larga lista de jóvenes vidas truncadas por la represión de una dictadura feroz y ávida de sangre, creció. Era el 13 de febrero del Año del Centenario del nacimiento del Apóstol.
 

Un mes antes, el 15 de enero, caía herido en desigual combate contra fuerzas policiales el joven estudiante universitario Rubén Batista Rubio.
 

— ¡ya estamos en combate por defender la idea de todos los que han muerto…! (1)
 

Los estudiantes de la Universidad de La Habana salieron en manifestación de protestas por el ultraje del que había sido objeto el busto en recordación de Mella, erigido cinco días antes por la FEU a los pies de la Colina Universitaria.
 

Los jóvenes, indignados por la afrenta contra la querida imagen del líder comunista asesinado por órdenes del tirano Machado en Ciudad México en 1929, y cuyas cenizas habían llegado a Cuba en 1933, se manifestaron portando carteles alegóricos encaminados hacia el monumento que recuerda a los estudiantes de Medicina fusilados en 1871.
 

Rubén, quien marchaba junto a ellos en la protesta, fue herido mortalmente. Su agonía duró 29 días, durante los cuales fue operado tres veces. Su cadáver fue trasladado desde la Clínica del Estudiante del hospital Calixto García, donde estaba recluido, hasta el Aula Magna Universitaria, donde fue velado.
 

Su sepelio constituyó una sentida manifestación de dolor en la que miles de estudiantes, obreros y pueblo en general acompañaron sus restos, cubiertos con enseña nacional cubana, hasta la necrópolis de Colón.
 

De esta forma, su nombre ingresó en la larga lista de héroes de la Patria, y se convirtió en el primer mártir estudiantil de la tiranía batistiana, porque, como dijera Martí:

 

“La sangre de los buenos no se derrama en vano”.

                                                                      

 

(1) Fragmento del poema “Ya estamos en combate”, de Raúl Gómez García.

 

Escribe aquí tu comentario

Filtered HTML

  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Etiquetas HTML permitidas: <a> <em> <strong> <cite> <blockquote> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

Plain text

  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
Image CAPTCHA
Introduzca los caracteres mostrados en la imagen.