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Historia

Solo una anécdota para definirlo
Entre las numerosas acciones que definen el gran historial del Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque, basta una para determinar su valentía, integridad y convicciones políticas

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15 Sep 2014

 

(Publicado en 2010)

 

Cuando este 11 de septiembre se cumple un año de la desaparición física del Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque —político, militar y compositor nacido en La Habana el 17 de febrero de 1927—, la histórica frase “¡Aquí no se rinde nadie…..!”, seguida de una palabrota, nos inspira a comentar, una vez más, el suceso, su significado y repercusión.

La confusión durante el combate de Alegría de Pío llevó al Comandante Ernesto Guevara a creer y asegurar que fue nuestro Camilo Cienfuegos quien pronunció las palabras que ratificaron la capacidad de resistencia y sentido del deber de los cubanos, como una excelente lección de cómo seguir avanzando siempre. Por haberlo afirmado el Che (hombre íntegro) ,y porque Camilo también hubiera tenido tal actitud, durante años se creyó en esa versión sin cuestionarla.

No fue hasta mucho tiempo después que el General de Ejército Raúl Castro aclaró el error, precisando la veracidad de los hechos y demostrando la modestia de Almeida, que calló sin que por ello haya perdido su lugar como una de las figuras más relevantes del Gobierno Revolucionario, pues méritos le sobraron: asaltante al cuartel Moncada, expedicionario del yate Granma y jefe del Tercer Frente Oriental Doctor Mario Muñoz Monroy, entre otros.

El mágico mensaje de valentía —gritado en medio de balazos enemigos, candela del cañaveral y nerviosismo de los combatientes— reforzó y confirmó la formación ideológica del joven Almeida, extraordinario dirigente guerrillero que ocupó numerosas responsabilidades: formó parte del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de Cuba desde su fundación en 1965, fue diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular, Vicepresidente del Consejo de Estado y presidente de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana.

Lo acaecido en Alegría de Pío, además de honrar su imagen, evidenció su audacia, inteligencia y firmeza como revolucionario. Al rechazar la rendición demostró su reafirmación de la consigna de “Libertad o Muerte”, que después sería “Patria o Muerte”, afianzando el compromiso del máximo líder Fidel Castro, quien había lanzado esa decisión desde la lucha armada en la Sierra Maestra.

Cuando el periodista José Antonio Torres, del diario Granma, le preguntó a Almeida en una entrevista si cinco décadas después de su grito de “Aquí no se rinde nadie” seguía pensando igual, el también creador de más de 300 canciones y una docena de libros respondió, fiel a ese principio:

“Sí, pero con mucha más fuerza. Considero que las generaciones de estas cinco décadas han actuado con fidelidad a ese principio bajo la guía de Fidel, que es nuestro mejor ejemplo de que con los cubanos no hay rendición posible”.

En el primer aniversario de la desaparición física del Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque, su notable marca de combatiente de elevada ética inspira a las mujeres y los hombres del pueblo, en especial a los más jóvenes, a seguir siendo fieles seguidores de su espíritu, que está presente en los luchadores estrechamente unidos a su líder y que mantienen en alto la insignia de la Batalla de Ideas, porque como él dijera: “La fuerza del buen ejemplo: una de nuestras principales banderas a seguir”.

 

 

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