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Arte

Un sueño inconcluso para infantes de América
Sobre la revista que publicó para las niñas y los niños americanos, José Martí expresó que lo que quería era que fueran felices, y si se lo encontraban por el mundo, le apretaran la mano y dijeran: "¡Este hombre de LA EDAD DE ORO fue mi amigo!"
4 Jul 2015

 

 

El primero de julio de 1889 salió el primer número de la revista ilustrada mensual “La Edad de Oro”, que José Martí publicó en Nueva York para el recreo y la ilustración de las niñas y los niños de América de habla castellana. Los cuatro números publicados contienen artículos completos y propios, compuestos de manera que respondan a las necesidades especiales de la región.

Sin traducciones vanas de trabajos escritos para lectores de otros países, el Apóstol de la independencia de Cuba contribuyó, directa y agradablemente a la instrucción de ese público con lecturas interesantes como cuentos, artículos que son verdaderos resúmenes de ciencias, industrias, artes, historia y literatura, junto con trabajos sobre viajes, biografías, descripciones de juegos y de costumbres, fábulas y versos.

Sobre esta obra, le confesaba a su amigo Manuel Mercado: “…ha de ser para que ayude a lo que quisiera yo ayudar, que es a llenar nuestras tierras de hombres originales, criados para ser felices en la tierra en que viven, y vivir conforme a ella, (...)".

Muchos son los argumentos que patentizan la vigencia de “La Edad de Oro”; pero para ilustrar este comentario, baste citar algunas de las ideas de martianas al respecto, plasmadas en la presentación de su primer número.

El Héroe Nacional cubano no solo reconoce el valor de los pequeños, sino que también les concede una importancia primordial a las niñas y les aconseja a los niños que trabajen, estudien y se esfuercen para que siempre sean hermosos. Los enseña a ser tiernos y delicados, solidarios, aseados, buenos, inteligentes, caballerosos, cuidadosos de la familia… ¿Se puede enseñar mejor?

El Hombre de la Edad de Oro les garantiza a los infantes que, como buen amigo, les enseñará todo lo que quieran saber, “…y de modo que lo entiendan, con palabras claras y con láminas finas”. Anuncia que les contará cómo está hecho el mundo, qué han hecho los hombres“ (…) para que los niños americanos sepan cómo se vivía antes, y se vive hoy, en América, y en las demás tierras (…)”.
Y también narraba cuentos y novelas de niños, porque quería que lo quisieran y lo vieran “como cosa de su corazón”. Se propuso hacer una competencia semestral para que sus lectores escribieran lo que sabían, y al ganador le prometió un premio de libros y diez ejemplares de “La Edad de Oro” en que se publicaría su composición, porque quería que dijeran lo que pensaban.

Lamentablemente, este sueño de gran significado para la educación y las letras de nuestros pueblos se frustró, porque la revista tuvo que cesar en el cuarto número por la falta de apoyo.
 

 

Fuentes: Sitios web

 

- www.cuba.cu

- www.jose-marti.org

 

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