Se encuentra usted aquí

Cuba joven

Tecno-adicciones
Una nueva adicción tan peligrosa como la más dura de las drogas se extiende a nivel mundial a pasos acelerados

Por

Por: 
12 Dic 2014

Otros trabajos del autor

 

 

(Publicado en 2012)

 

¿Puedes volverte  dependiente de un  electrodoméstico o de  un equipo informático?   ¿Es posible sentir ansia o desesperación si no se tiene al alcance determinado aparato? Parece raro (o lo parecía), pero lo cierto es que a nivel mundial, y en especial para los países del Primer Mundo, una nueva forma de adicción está siendo más popular cada día: la de la tecnología.

Alcohol, heroína, cigarrillos, narcóticos, antidepresivos… una larga lista abarca las sustancias que provocan adicciones del organismo humano; todas ellas tienen algo en común: más allá del grado  de dependencia que puedan crear, han de ser ingeridas en primer lugar.

Sin embargo, una nueva “droga” se comercializa legalmente en todos los países del mundo y ocupa un sitio impensable entre los puestos cimeros de las adicciones y la enfermiza fijación que establecen ciertas personas con ella. Una relación tan intensa que ni siquiera los sicólogos o siquiatras de primer nivel saben cómo tratar.

Necesidades electrónicas
La velocidad con que la tecnología avanza y los nuevos adelantos se introducen en la vida cotidiana se realizan a niveles insospechados apenas diez años atrás. Para los mayores de 40 años, el cambio es vertiginoso, y cuando apenas se empiezan a “adaptar” a un nuevo equipo, este queda obsoleto.

Por eso, el riesgo de volverse adictos a esta nueva modalidad es más probable en los jóvenes, aquellos que nacen o están en pleno desarrollo cognoscitivo en medio de esta “era digital”; ellos son los más propensos a sufrir también sus embates.

Ordenadores, videoconsolas, smartphones, redes sociales... La posibilidad de tener acceso a Internet las 24 horas del día se ha convertido en una de las amenazas tecnológicas que más preocupa a los especialistas respecto a los adolescentes y las nuevas generaciones, y no es para menos: cerca de tres por ciento de los jóvenes mayores de 18 años en el Primer Mundo es adicto a las nuevas tecnologías, y 8,1 está en riesgo de serlo, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) divulgados en 2010.

El detonante han sido las redes sociales que, vinculadas a aparatos tan manuables como un teléfono con numerosas aplicaciones, permiten el contacto virtual con
infinidad de personas; espacio que obvia en gran medida la relación física en aras de otra digital o visual.

La forma de compartir la información de una forma cada vez más rápida hace tiempo dejó atrás el predominio de lo vivido con lo que se experimenta, y cede terreno a la visualidad, fenómeno avizorado desde los comienzos de la red de redes, pero que ha ganado en los últimos años muchísimo terreno.

Ha ocurrido una evolución para unos, solo un cambio para otros, en la manera de comunicarnos. Ya no es solo la velocidad de un correo electrónico con respecto a una carta o telegrama, sino que existe ahora la posibilidad de compartir nuestra vida “en tiempo real” por las redes sociales.

Se puede saber qué haces, dónde estás, cómo te sientes y hacérselo saber a un conocido que se encuentra a 10 mil km de distancia con apenas unos segundos de diferencia;  el mismo tiempo que tardas en escribir un texto, tirar una foto y “colgarlos” en tu página, un hábito cada vez más frecuente y adictivo entre los adolescentes.
 

 

Sigue...

 

Escribe aquí tu comentario

Filtered HTML

  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Etiquetas HTML permitidas: <a> <em> <strong> <cite> <blockquote> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

Plain text

  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
Image CAPTCHA
Introduzca los caracteres mostrados en la imagen.