Terapia sentida
Creciente es el número de centros asistenciales que le reconocen al abrazo esos y otros beneficios. Por ello, al igual que la música y la risa, se incluyen dentro de terapias complementarias y en la medicina alternativa para sanar cuerpo y espíritu.
Todos ellos forman parte importante de la rehabilitación de personas que padecen diversas patologías y enfermedades, con daños en la autoestima, así como en las áreas de la socialización.
Si bien los orígenes de tales tratamientos se remontan a varios siglos atrás, el estilo de vida actual ha dejado de lado su valor y eficacia. La abrazoterapia se basa en que al tocar a alguien, ocurre transferencia de energía y, por lo tanto, ambas personas reciben estímulos emocionales; además, constituye una manera de comunicación que permite regenerar los vínculos con las personas que nos rodean.
Por mi parte, ya estoy convencida de su valía, y aunque no creo que esta expresión se encuentre en crisis en nuestra sociedad, debido a nuestra idiosincrasia necesitada del constante contacto físico, por si acaso recomiendo evitar que pase a terceros o cuartos planos de preferencia.
Y aunque abogar por el absolutismo no es cosa sensata, seguramente muchos serán los que apuesten, al menos en casa y entre los amigos, por las caricias, besos, abrazos, miradas; en fin, por todo aquello que estimule la interacción emocional positiva.
Así que, abracemos excesiva y gratuitamente.


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