Se encuentra usted aquí

Historia

Usarlos con el corazón
Si me preguntaran, yo diría que quiero llevar un pulóver con una bandera cubana que le diga a todo el que pase por mi lado que soy de esta tierra y no de otra, que aquí nací y aquí quiero vivir

Por

Foto

29 Abr 2015

 

 

Si me preguntaran, yo diría que quiero llevar un pulóver con una bandera cubana que le diga a todo el que pase por mi lado que soy de esta tierra y no de otra, que aquí nací y aquí quiero vivir. Algunos dirán que el amor a la patria se lleva en el corazón y no hay que gritarlo a los cuatro vientos, yo respondería que en un mundo inundado de imágenes, unos escogerían otras banderas y símbolos que a veces pueblan nuestras calles sin sentido, pe­ro yo elegiría esa, la mía, y no otra, como ta­lismán.

Se extrañarían muchos si digo que quiero colgarla en el balcón de mi casa, y que si un día ganáramos un campeonato mundial quisiera tatuarla —no de verdad—, pero tatuarla en mi rostro mientras espero ansiosa que Cuba salga vencedora.

Ahora quizá alguien piense: “Eso está prohibido”, “Eso es una falta de respeto”, “¿Acaso no existe una ley?”.

Hace poco pasé por una tienda y al quedarme mirando el precio exorbitante del pulóver de mis sueños, de la bandera que quiero tener en mi cuarto, el dependiente preguntó preocupado: ¿Qué miras?... Pero ese no es el tema, aunque lo roce. Incluso aunque para hablar de símbolos en Cuba haya que referirse al comercio que pone a mi bandera lejos de mí, a las ausencias de aquellos en espacios vitales y a los malos usos.

Precisamente los símbolos nacionales resultaron motivo de debate hace pocos días en el taller de análisis historiográfico La Historia como problema, organizado por la Academia de la Historia de Cuba (AHC), donde jóvenes y no tanto, profesionales cubanos todos, condujeron una discusión rica en pronunciamientos que afianzaron la necesidad de repensar su empleo, ante una sociedad que no se parece a la que en el año 1983 dictó la Ley 42, ni la que en 1988 aprobó su reglamento.

Ante las alarmantes señales de su incumplimiento y de que, en la práctica, sería imposible hacerla valer, por lo restrictivas y desfasadas que han quedado algunas de sus dis­posiciones, una Comisión para el estudio de re­forma de los símbolos patrios, creada por la AHC, presentó una serie de propuestas que dirigirán a la Asamblea Nacional.

Entre ellas figuran las siguientes: podría autorizarse el uso de los símbolos nacionales, así como las reproducciones de los próceres icónicos de nuestra nacionalidad, “cuando su motivo sea obviamente pa­triótico, mas no de carácter netamente co­mer­cial”; teniendo en cuenta que la ley, en la mayoría de los casos, no hace una diferenciación de lo que puede constituir objeto de bur­la, o bien podría significar un estímulo al orgullo nacional.

Entonces recordé esos días de mi niñez cuando, aunque llegaba tarde y no había traspasado aún el umbral de la escuela, se escuchaban los ecos de los niños que en la plaza entonaban las notas del Himno Na­cional, y mi madre me enseñaba a pararme en firme, rindiéndole tributo.

 

 

Sigue...

 

Escribe aquí tu comentario

Filtered HTML

  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Etiquetas HTML permitidas: <a> <em> <strong> <cite> <blockquote> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

Plain text

  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
Image CAPTCHA
Introduzca los caracteres mostrados en la imagen.