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No por decir la verdad, se desfigurará la imagen magnánima de nuestro Carlos Manuel de Céspedes, el Padre de la Patria, quien el 10 de octubre de 1868 diera la libertad a sus esclavos y se dirigiera a la manigua para conquistar la independencia cubana.
Todo lo anterior se sabe, porque lo hemos escuchado o leído en clases,conferencias, manuales y cuanto texto de Historia nos llega a mano
.Lo que no se cuenta al respecto(o se habla muy poco) es que cuando elsuceso de octubre ocurre, el hacendado estaba casi en la ruina, y solo tenía a la mano alrededor de una docena deesclavos improductivos, porque los demás habían sido vendidos o alquilados a otrasfincas.
La idea de "liberación" se desmorona entonces, sobre todo si tenemos encuenta que para la época algunos terratenientes ya iban desentendiéndose de la esclavitud, porque andaban introduciendo en sus producciones las últimas maquinarias tecnológicas que les aportaban, a la larga, mejores dividendos.
También, por lo obsoleto del sistema, el vasallaje estaba cayendo en desuso, y muchos esclavos se habían comprado su propia libertad, amparados en un mecanismo llamado «coartación», algo de lo que muy poco hablan los textos de historia, pero que sí recogen múltiples documentos empolvados en los archivos.
Le corresponde al Padre de la Patria, eso sí, el mérito de haberse lanzado el primero a la contienda, aunque justo es reconocer que otros hubieran sido la fecha y el dirigente, pues se sabe que hubo que adelantar el alzamiento ya que la conspiración fue descubierta y un miembro de la familia dio la alarma salvadora.
La libertad de los esclavos no se la deben los cubanos única y exclusivamente al patricio bayamés, sino a un conjunto de acontecimientos, hechos y formas en lo que también contribuyeron, ¡y mucho!, los propios esclavos protagonistas.
En realidad no fue en octubre de 1868, sino en febrero de 1886, cuando España decretó la abolición de la esclavitud en Cuba. Pero nada empequeñece la figura del hombre, cuya trayectoria honrarán siempre cubanos y cubanas, con el hermoso título de Padre de la Patria.
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