Por
Foto
Otros trabajos del autor
8 Jul 2016
22 May 2016
7 Dec 2015
30 Nov 2015
16 May 2016
Luis Alarcón Santana —emblemática voz de la radio cubana y jefe de la Cátedra de Locución a nivel nacional— y Argelia Pera —profesora de la cátedra y voz inolvidable— nos recibieron en la sede de Radio Progreso, rodeados de algunos de sus alumnos de ayer y hoy, para conversar sobre la formación de los nuevos locutores y el estado actual de la profesión en el país.
Para romper el hielo, inquirimos por qué con voces tan privilegiadas no habían elegido ser cantantes.
Alarcón Santana ríe: “Me hubiera gustado, pero nunca me atreví; lo que hago es pintar. Yo pensaba estudiar ingeniería; en cambio, me di cuenta a tiempo de que iba a ser un ingeniero mediocre.
“Como desde jovencito me ponían a animar las actividades, alguien creyó que con mi voz tenía posibilidades y así entré en la radio. En secundaria un maestro nos decía que, una vez escogido el camino, no se podía ser mediocre, por eso nunca he dejado de estudiar”
Sin dudas, Argelia Pera Trapero derrocha simpatía y pasión cada vez que habla: “Antes de casarme no cantaba, pero mi esposo era integrante de un trío, y a veces cantábamos juntos. Mi papá, Antonio Pera, era locutor y profesor; así que desde niña me crié en este ambiente de la radio, que te enamora para toda la vida”.
A pesar de su juventud, Mara Góngora es una voz y un rostro bien conocidos en nuestros medios audiovisuales: “Yo sí desde chiquitica me paraba frente al espejo con un tubito de desodorante como si fuera un micrófono y daba tremendos conciertos, hasta tomé clases de canto, pero me dañé las cuerdas vocales. Mi papá, igual que el de Argelia, era locutor y eso también me gustaba. Por la lesión, me vi obligada a elegir entre el canto y la locución”.
Por su parte, la espirituana Yurkeny Cobo Sánchez, con veintinueve años, es graduada de Actuación en la Universidad de las Artes y ya hizo de “perito” en el serial policiaco UNO, dirigido por Roly Peña: “Canto profesionalmente, aunque de manera ocasional, en el Museo de Bellas Artes”.
Isandra Figueredo Estrada aún no llega a los treinta y en su natal Bayamo cantaba en festivales escolares: “Siempre me gustó, pero en la secundaria me empezó a dar pena pararme delante de la gente y me incliné por tocar algún instrumento. Al final pudo más la locución”.
Una vez convencidos de que no necesariamente todo el que tenga una buena voz ha de terminar en cantante, indagamos sobre qué debe hacer un joven aspirante a locutor.
“Afortunadamente, tenemos la Cátedra de Locución, con representación en todas las provincias. Los que deseen comenzar en esta profesión deben acercarse a los centros de capacitación del Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT)— nos dijo Alarcón Santana“.
| Sigue... |


Escribe aquí tu comentario