En uno de los fragmentos del texto aparece expuesta la posición del revolucionario: “Que la juventud consciente (…) está dispuesta en lo sucesivo a adoptar idéntica actitud de protesta en todo acto en el que tome parte (…) una personalidad tachable de falta de patriotismo o de decoro ciudadano.”
El pensamiento de Villena se fue radicalizando y colaboró estrechamente con Mella en la creación de la Universidad Popular José Martí y la Liga Antimperialista de Cuba. Ingresó en el Partido Comunista y llegó a ser miembro de su Comité Central; además, fue asesor legal de la Confederación Nacional Obrera de Cuba, con lo que se amplió su influencia en las masas populares.
Con Rubén se operó un cambio radical en el movimiento obrero, como lo demostraron el paro de los zapateros (julio de 1929) y la huelga general del 20 de marzo de 1930, que paralizó al país por más de 24 horas. El proletariado cubano y su central sindical desempeñaron un papel protagónico en la huelga general de agosto de 1933, que obligó a huir del país al tirano Gerardo Machado.
Pero el joven revolucionario hizo más: Participó en la organización de la Falange de Acción Cubana. Se vinculó al Movimiento de Veteranos y Patriotas. Fue figura principal del Grupo Minorista. y autor de la mayoría de los documentos y manifiestos que emanaron de dicho grupo. Fue miembro fundador, y dirigió las revistas antiimperialistas Venezuela Libre y América Libre (1927).
Enfermo de muerte, Villena participó activamente en todos los preparativos del IV Congreso Nacional Obrero de Unidad Sindical (enero de 1934). Falleció, de tuberculosis, en la madrugada del 16 de enero de 1934.
Fuentes: Sitios web
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