|
Jardín
Botánico Orquideario de Soroa

En el Orquideario de Soroa abundan
las más variadas especies de orquídea.
(Foto: Archivo) |
El paraíso del acaudalado isleño
Tomás Felipe Camacho en Soroa se convirtió en
un centro de experimentación atendido por los ministerios
cubanos de Educación y de Ciencia.
Una nueva etapa en que las flores son sometidas
a estudios y cruzamientos en laboratorios, creados para el
examen de la que muchos consideran "la dama del reino
vegetal".
En el Orquideario de Soroa se colecta el
género y se realizan estudios florísticos para
acelerar su propagación, mediante el cultivo de tejidos
"in vitro". Se obtienen nuevas variedades y se aprovechan
las posibilidades docentes para la formación de especialistas
forestales.
El centro es de referencia para Cuba y el
mundo, pues en él se desarrollan talleres internacionales
sobre el cultivo, a los que asisten científicos de
diversas partes del planeta.
Un jardín
exhuberante
El orquideario de Soroa posee una biblioteca especializada
en esas flores, y cuenta con volúmenes valiosos que
datan del siglo pasado.
La colección se completará
con la próxima publicación del libro "Los
géneros de orquídeas en Cuba", de Ernesto
Mujica.
En la obra se agrupa el trabajo científico
que acumula este jardín, que dio nombre a Soroa, un
sitio pinareño en el cual se mezcla lo exuberante con
el color. Las orquídeas cuelgan en umbráculos
y árboles, asomando su corona en diversas formas y
ropajes.
Hasta por los claros abiertos en el follaje,
ellas se pueden distinguir, porque allí, en Soroa,
está su reino y ellas son las damas por excelencia.
(Tomado del sitio de la Universidad
de Pinar del Río)
|