El verdadero Homo Universalis
Por
Alicia
Centelles

Sin lugar a dudas, Leonardo puede
ser considerado uno de los intelectos más geniales
de todos los tiempos.
(Foto:
Archivo)
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Creador en todas la ramas del arte, descubridor
en la mayoría de los campos de la ciencia, innovador
en el terreno tecnológico, no cabe dudas de que Leonardo
Da Vinci merece plenamente el título de Homo universalis,
es decir, Hombre universal.
La vida del gran maestro florentino del
Renacimiento estuvo guiada por un profundo amor por el conocimiento
y la investigación, tanto en el arte como en la ciencia.
No es exagerado afirmar que las innovaciones del autor de
la célebre Mona
Lisa en el ámbito de la pintura, determinaron la
evolución del arte italiano durante más de cien
años después de su muerte; mientras que sus
estudios científicos, sobre todo en Anatomía,
Óptica e Hidráulica, anticiparon muchos de los
avances modernos.
Un intelecto genial
y más que versátil
En una carta a Ludovico de Milán, duque de Sforza,
Leonardo se ofrecía como pintor, escultor, arquitecto,
además de ingeniero, inventor e hidráulico.
También afirmaba en su misiva que podía construir
puentes portátiles, que conocía las técnicas
para realizar bombardeos y era capaz de hacer barcos, vehículos
acorazados, catapultas y otras máquinas de guerra.
De hecho, Da Vinci sirvió al duque
como ingeniero en sus numerosas empresas militares, y también
como arquitecto. Pero la capacidad innovadora de este genial
artista y hombre de ciencia, que tenía la peculiaridad
de poder escribir de derecha a izquierda, se manifestó
de forma relevante igualmente en la pintura.
Introdujo una nueva
forma de composición
Aunque dejó gran parte de su obra pictórica
inconclusa, Leonardo Da Vinci fue un artista extremadamente
innovador e influyente. Sus innovaciones estilísticas
se evidencian en su cuadro La última cena, en el cual
los doce apóstoles están agrupados de tres en
tres dentro de una dinámica composición. Igualmente,
La Gioconda o Mona Lisa, su obra más famosa, sobresale
tanto por sus invenciones técnicas como por el misterio
de su legendaria sonrisa.
Ejemplo consumado de las técnicas
del esfumato y el claroscuro, el más célebre
de los retratos de la historia de la pintura se caracteriza
además por la perspectiva atmosférica, otra
de las innovaciones de Leonardo. Y por si fuera poco, en los
últimos tiempos su fama se ha visto acrecentada por
el polémico best seller del escritor Dan Brown, El
código Da Vinci.
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