| Día
Mundial de la Meteorología
Cuba perfecciona
programa de respuesta ante desastres
Por
Marta Gómez Ferral
La Habana, 23 mar (PL) Cuba celebra hoy
el Día
Mundial de la Meteorología con el perfeccionamiento de
un programa encaminado a prevenir y prepararse ante los desastres,
de tendencia creciente en los últimos años.
De acuerdo con datos de la Organización
Meteorológica Mundial (OMM), el 90 por ciento de los desastres
que ocurren en el planeta tienen que ver con factores como
el tiempo, el clima y el agua, y el cambio climático
ha acelerado la incidencia de esos fenómenos.
En ese contexto, el clima del archipiélago cubano ha
registrado variaciones desde mediados de la década
de los 70 del pasado siglo, según informó a
la prensa Ramón Pérez, director del Centro del
Clima del Instituto
de Meteorología (INSMET).
Independientemente de que en la evolución de la Tierra
han ocurrido fluctuaciones, y ello pudiera influir en la actualidad,
el criterio de los científicos se inclina también
a responsabilizar la mano del hombre como causa de los eventos
actuales.
Muchos científicos opinan que las variaciones han sido
demasiado notorias en un lapso de sólo 100 años
—corto en la historia del planeta—, y el hombre
ha vivido largas sequías, inundaciones, incremento
de la actividad ciclónica y deshielos, entre otros.
El calentamiento
global es una realidad y la emisión de gases reforzadores
del efecto
invernadero, debido a los procesos industriales, señala
con dedo acusador al hombre y en especial a los países
más desarrollados.
Informes del Instituto de Meteorología de Cuba precisan
que en los últimos 30 años la temperatura promedio
del archipiélago ha subido de 0,5 a 0,6 grados Celsius,
aumentaron los eventos extremos como la
sequía y la incidencia de los huracanes en la temporada
ciclónica.
Desde mayo de 2003 a abril de 2005, la Isla, y en especial
las cinco provincias orientales y Camagüey, sufrieron
un proceso de sequía sin precedentes, en opinión
del doctor Braulio Lapinel, del INSMET, aliviado, aunque no
terminado por las lluvias asociadas a huracanes.
En lo que va de año, y todavía en período
considerado como seco (de noviembre a abril), los índices
de lluvia y las condiciones de la troposfera, en la que predominan
vientos verticales descendentes, no favorecen la ocurrencia
de aguaceros y la sequía debe persistir.
En la temporada ciclónica 2005, el país afrontó
los embates o consecuencias indirectas (Como las lluvias intensas
del sur oriental y la inundación de La Habana, por
el Wilma), de cuatro huracanes considerados intensos en la
escala Saffir-Simpson.
Por tal motivo, tanto los científicos del INSMET, las
autoridades y organismos como la Defensa
Civil, desarrollan de conjunto un esfuerzo destinado a
perfeccionar la experiencia ante desastres de unos 40 años,
que ya ha recibido reconocimiento en la comunidad internacional.
Dentro de ese programa de prevención y preparación,
tanto el aviso y la alerta temprana, juegan un rol fundamental,
así como las tareas de preparación, respuesta
y recuperación, cada una de gran importancia.
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