|
Nicolás Copérnico y el sistema heliocéntrico
Por Alicia
Centelles

Las ideas de Copérnico fueron
muy combatidas en su época.
(Foto: Archivo) |
No era fácil, en pleno siglo XVI,
plantear con convicción que el Sol era el centro del
Universo, y que la Tierra giraba una vez al día sobre
su eje, además de completar cada año una vuelta
en torno al astro rey. Sin embargo, el astrónomo polaco
Nicolás Copérnico ha pasado a la historia de
la Humanidad precisamente por ser el creador del sistema heliocéntrico.
El destacado científico
fue un verdadero ejemplo de la mente multifacética
de la época, pues estudió Humanidades en la
Universidad de Cracovia, y Medicina y Derecho en Italia, además
de ser traductor de latín. En su formación influyeron
notablemente su tío, el obispo Vat-Zenrod, y el profesor
italiano Novara, sobre todo este último, junto a quien
observó, el nueve de marzo de mil cuatrocientos noventa
y siete, el eclipse de la estrella Aldebarán a causa
de la Luna.
La cosmología anterior a la teoría
de Copérnico postulaba un universo geocéntrico,
en el que la Tierra se encontraba estática en el centro
de él y rodeada de esferas giratorias. El científico
polaco estableció que nuestro planeta giraba sobre
sí misma una vez al día, y empleaba un año
en trasladarse alrededor del Sol. También afirmaba
que la Tierra, en su movimiento rotatorio, se inclinaba sobre
su eje.
La teoría heliocéntrica era
capaz de explicar los cambios diarios y anuales del Sol y
las estrellas, así como el aparente movimiento retrógrado
de algunos planetas. Otro aporte de las ideas de Copérnico
se relaciona con un nuevo orden de alienación de los
planetas, según sus períodos de rotación.
El astrónomo polaco fue objeto
de numerosas críticas, al extremo que su obra suprema,
el Comentariolus, no fue publicada hasta el siglo.XIX.
|