| Universalización
de la Universidad: por un mundo mejor
Por Magela Tosar Riambau
Como un ejemplo de lo
que la Revolución propone para convertir a Cuba en
un país cada vez más culto, se alza hoy la Universalización
de la enseñanza superior.
Tal proyecto, fraguado al calor de la Batalla
de Ideas como uno de los valiosos programas de nuestro
proyecto social, tiene ya un espacio para mostrar sus frutos
en el Congreso
Universidad 2006.
Decenas de miles de jóvenes asisten hoy a las aulas.
Trascendentales cambios permitieron la matrícula. Ideas
concretas como los Cursos
de Superación Integral para Jóvenes, la Tarea Álvaro
Reinoso con el estudio como empleo, los trabajadores
sociales, maestros
emergentes y otros planes, viabilizaron el acceso a la
educación superior incluso para quienes en su momento
no la alcanzaron. Sin dudas, los resultados de la Universalización
hablan de Cuba al mundo.
Cuba, una inmensa aula universitaria
Hoy, la Educación Superior se alimenta con el noble
propósito desprendido de una suerte revolucionaria.
La Universalización convierte a Cuba en una gran aula
universitaria
Quienes proceden de los más disímiles sectores
sociales tienen su oportunidad en este programa de la Revolución.
Manifestada en cada municipio, la Universalización
rompe obstáculos, desafía los propios problemas
del territorio, potencia su desarrollo científico-técnico,
forma dirigentes e incrementa su fuerza profesional.
Para optimizar la formación de la nueva cantera se
aplican certeros procedimientos metodológicos, moderna
base material de estudio y se amplían asignaturas,
con el fin de alcanzar una cultura general integral.
La Universalización de la Educación Superior
ya es una realidad. Sus raíces, en una tierra fértil
como Cuba, comienzan a ser profundas.
Semilla que germina
Más de setecientas setenta sedes municipales y Más
de cuarenta carreras muestra la Universalización de
la Universidad como resultados palpables.
En escuelas de otras enseñanzas y con los mismos recursos
brindados por la Revolución, maestros emergentes, profesores
generales integrales de secundaria básica, de Computación,
técnicos de la salud, trabajadores sociales, azucareros
y otros, tienen asegurada su verdadera vocación.
El sueño de las jóvenes generaciones de convertirse
en profesionales Cuba lo realiza. Sin distinción de
razas o estratos sociales, la Revolución lleva a las
aulas su relevo. Incluso para hacer posibles las esperanzas
de la juventud de otras latitudes, Cuba abre las puertas de
su gran aula universitaria.
El anhelo de muchos ya se concretó con las graduaciones
de las Escuelas Latinoamericana de Medicina e Internacional
de Deportes.
(Tomado
de www.radioreloj.cu) |
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