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Rodolfo Falcón Cabrera
El adiós de
un subcampeón olímpico
Por Lissette Ricardo

La natación es parte inseparable
de la vida de Falcón.
(Foto: Archivo) |
Este espigado tritón que nos acostumbró
a sus victorias dijo adiós oficialmente a la natación,
no así a las piscinas, a la placentera sensación
que por más de dos décadas lo hicieron sentir
como pez en el agua, y con cadenciosas y enérgicas
brazadas acumular los más resonantes éxitos
internacionales de un cubano en este deporte.
Rodolfo Falcón Cabrera, quien el
25 de octubre cumplirá 30 años de edad, también
nos habituó a su caballerosidad y temprana madurez.
Una vez más lo confirmé, también la exquisitez
como anfitrión desde que traspasé la entrada
a su apartamento que comparte con reveladora ternura junto
a su esposa Luisa María, la pequeña Luly de
tres años y Rodolfo Javier, de apenas tres meses, fruto
de este matrimonio de ex nadadores.
En el onceno y último piso de un
edificio del céntrico reparto Vedado en La Habana transcurren
ahora los días de este espigado joven de casi 1,90
metros de altura, de hablar rápido, pero análisis
mesurado cuando el tema lo requiere, de natural modestia que
disfruta jugar con Luly o aprender a dar la leche a Rodolfito,
o visitar los fines de semana a su mamá o a los suegros,
mientras aprovecha el tiempo libre para concretar su próxima
meta: la carrera de Derecho.
¿Cómo andan los estudios?
”Recibo una excelente ayuda de los profesores,
tengo posibilidades de verlos directamente y me tienen mucha
consideración. Son cinco años la carrera y estoy
rindiendo asignaturas del primer año, las que casi
todas he terminado; también con las de segundo y he
hecho algunas de tercero y cuarto año. Es el sistema
de cursos dirigido, los profesores nos ayudan mucho, y debo
estar a mitad de carrera. El plan es de unas 50 asignaturas
y ya tengo vencida alrededor de 22.
«Me roba algo de tiempo, a mí
no me gusta estudiar dos horas todos los días, cuando
lo hago es un día completo, leo un libro entero, después
me paso tres sin estudiar, pero estoy dedicado regularmente
a ese compromiso”.
¿Por qué el retiro?
”El Mundial de Japón del pasado año me
decepcionó, con los tiempos que tenía pude haber
ganado los 50 metros espalda. En estas citas de curso largo
no tuve mucha suerte: en las del ’94 y el ’98
sucedió algo similar. Como en todo en el deporte existen
muchas cosas coyunturales, creo que todo deportista puede
hablarte sobre esto, hay atletas que a los Juegos Olímpicos
llegan mal y en estos mundiales yo pude haber lucido mucho
más... también por una coyuntura decidí
retirarme, no por falta de condiciones (físicas) como
por los pocos deseos de nadar, anímicamente no me sentía
bien. Creo que fue lo más sabio”.
¿Alguna insatisfacción?
”No, porque la historia es esa y no la puedes cambiar.
No solo yo, los entrenadores, fuimos fruto de aquella época
y pienso que con las condiciones aquellas logré todo
lo que podía en este deporte, hubiéramos podido
conquistar mucho más con la experiencia de ahora, y
pienso que lo más triste si dejamos caer la natación
en estos momentos.
«Con la experiencia que tenía
en el 88 ó 89 cuando empecé a nadar a nivel
mundial era muy limitada, los entrenadores tenían escaso
conocimiento de ese nivel al que incursionaban por primera
vez, no bastante conseguimos bastante, por eso no me siento
insatisfecho, pero es una lástima que con la experiencia
actual después que llevamos 10 años con buenos
resultados se pierda, entonces los muchachos que vienen ahora
no harían lo que nosotros logramos, sino mucho más.
«Pero ninguna insatisfacción
sentimos, por el contrario, muy satisfecho y conforme con
mi carrera deportiva, ¡ojalá hubiese llegado
a campeón olímpico!, y se pudiera llegar, demostramos
que se podía, quedamos (Rodolfo plata, Neisser Bent
bronce) bastante cerca. Me siento orgulloso de poder decirlo,
no solo yo, también otros atletas, los entrenadores,
hicimos posible eso, pero es lo que le queda a las demás
generaciones”.
¿Extrañas tu vida
de nadador activo?
”Lo que añoro son los momentos que viví
en la natación, es parte de mi vida, por lo menos desde
el punto de vista que lo veo, espero que otros lo vuelvan
a vivir. Estaba indudablemente muy realizado, adaptado y satisfecho
y no sabes cuánto lo siento, te digo que la extraño,
pero me he adaptado perfectamente a la nueva situación”.
¿...Y el desentrenamiento?
”Aún lo hago, sigo ligado a la natación,
no entreno con alguien en específico pero sí
vinculado al ejercicio bastante regular, tres veces o cuatro
a la semana, en dependencia con el estudio, pero siempre hago
algo, a veces nado en el mar porque las piscinas están
congeladas, entonces me tiro en el mar y también hago
mi gimnasio”.
¿Te imaginabas así,
de papá?
”Ni me pasaba por la mente, tampoco imagino cómo
puedo ser dentro de diez años, me gusta vivir el presente,
pero mis niños son lo más grande que me han
dado, es, como dicen, lo máximo; dan trabajo, pero
eso es realmente lo que me gusta. Llevo y busco a Luly al
círculo; mientras ella atiende al niño me encargo
de la niña, le doy la leche a cualquiera de los dos,
comparto algunas cosas, en ocasiones ayudo en la limpieza
de la casa, pero Lulú lleva el mayor peso, hace muchas
cosas... no sé cocinar, pero friego”.
¿Este ritmo de vida tan sosegado
es el cotidiano?
”Lo normal es así, a no ser que los amigos vengan
a visitarnos o nosotros lo hagamos; muchas veces los fines
de semana estamos en casa de mi suegra, otras vamos a ver
a mi mamá, o salimos con Luly y Rodolfito a los parques,
al Jalisco Park, al del Malecón, no solo con los niños,
también con las primas de Luly, son como siete u ocho,
juegan mucho; hacemos una vida más familiar”.
¿Te gusta la música,
bailar?
”Soy muy amante de la música, de todo tipo, tengo
boleros, clásicos, rock, romántica, de los años
50, 60, moderna, las oigo indistintamente, y me gustaría
bailar mejor de lo que sé, no lo hago como el típico
cubano, pero tampoco soy patón, quisiera aprender más”.
¿Sabe tu esposa?
”Lulú sí lo hace bien, pero no sabe para
enseñarme, eso es lo que me dice» (sonríe)”.
¿Qué proyectas para
cuando termines la carrera?
”No tengo ninguna propuesta, pero estudio Derecho para
ejercerlo, es una carrera que tiene un perfil amplio, puedes
trabajar en cualquier empresa, realmente tengo una experiencia
en la rama deportiva que no quisiera desechar, pero de momento
lo que tengo como futuro es lo otro”.
¿Te gustaría incursionar
como entrenador?
”Sí, puede ser; los técnicos me han dicho
que tengo posibilidades y también considero que puedo,
pero me gusta más ser abogado, no quiere decir que
no me agrade ser entrenador, pero después de haber
sido atleta me parece para mí un poco frustrante, el
entrenador depende de sus alumnos. A lo mejor estoy errado
por mi inexperiencia, quizás si lo practico me complazca
serlo”.
Fuiste un nadador estable en lo que a éxitos
se refiere. ¿Será que te acostumbraste a tus
victorias y temes no poder reeditarlas como sí lo lograron
contigo José Vázquez y Arturo Valdés?
”Realmente fui bastante estable desde
ese punto de vista, pero no es por eso, si no te arriesgas
no sabes si puedes triunfar. Como abogado tengo menos, no
sé nada de eso, para ello me preparo y cuando lo estudie
estaré en un inicio, no sabré ni siquiera nada
para ser un abogado reconocido, o sea no le temo al fracaso,
no es lo que me preocupa, pero no tengo esa inspiración
por ser entrenador, sino hubiera estudiado esa carrera que
en mi caso es mucho más natural que ser abogado”.
¿Pero te deleita estar en
una piscina?
”A mí me gusta practicar deportes, es una necesidad
y me hace bien, de lo contrario me siento terrible y por eso
no quiero nunca desvincularme de la natación.
”El día que no nado ni voy
al gimnasio me siento más holgazán, aburrido,
más cansado, cuando haces ejercicios el día
te resulta mucho más despejado, abierto, sientes más
ganas de hacer todo, aunque ya hiciste ejercicios y te agotaste,
puede ser, aunque ahora el deporte que practico no es de alto
rendimiento, pero te sientes con unas energías increíbles,
mucho mejor, al tiempo que cuidas tu salud y conservo la estabilidad
del peso. Todo esto es muy recomendable”.
Cuando corres ¿no lo disfrutas
igual?
”No corro, desgraciadamente los nadadores le tenemos
fobia a correr, no estamos adaptados y hacerlo para mí
es pésimo. Antes nadaba diariamente 14 kilómetros,
que eso es un entrenamiento de un deporte competitivo, de
alto rendimiento; ahora nado dos, tres y suave, hago pesas.
Me siento bien. ¡Ojalá cuente con tiempo toda
mi vida para hacerlo!”
¿Qué lecturas aprecias?
Antes me interesaban muchas cosas, cuando viajaba leía
novelas, libros didácticos, sobre todo durante los
viajes porque en Cuba no tenía mucho tiempo, solo entrenar
y descansar, pues llegaba a casa y enseguida me quedaba dormido
¡muerto!, la natación requiere mucho de ese régimen.
En los viajes el nivel de entrenamiento es más suave
y cuentas con más tiempo para la lectura. Ahora leo
lo que estoy obligado a leer; si tengo un día para
hacerlo no lo puedo dedicar a otra lectura, concluyo el Derecho
a un ritmo bastante acelerado, a veces en 15 días o
en un mes presento una asignatura”.
¿Aprovechas asiduamente esta
vista que tienes desde tu apartamento?
”Es un panorama siempre bueno y me place tenerla, aunque
uno se acostumbra, no es que todos los días salga al
balcón, pero sí, de vez en cuando voy, me tomo
alguna cerveza, es lo normal, pero en realidad no soy aficionado
a las bebidas alcohólicas, solo si vamos a compartir
con alguien, si llego con calor de la calle me bebo una cerveza,
a lo mejor la dejo por la mitad, no es que acostumbre a tomar,
y te la mencioné pues con la vista viene todo esto
de la cerveza y de disfrutar el momento”.
Te decidiste por el retiro antes de cumplir
los 29 años, o sea has dedicado casi tu vida a la natación.
”Entrené 15 años en
el alto rendimiento, ingresé al Equipo Nacional en
1987, era el cuarto espaldista en Cuba; en el 89 ya era campeón
nacional y a partir de 1991 obtuve resultados a nivel mundial
después de una Copa del Mundo. Estuve ubicado entre
los 10 primeros del planeta durante esa década”.
Pudiste dar la vuelta al mundo con
lo que has nadado.
”En ese tiempo, no menos de 30 000 kilómetros,
si no es lo necesario para la vuelta al mundo debe estar cerca.
Cada año aproximadamente nadé dos mil kilómetros
y practiqué este deporte 20 años, aunque en
los primeros años braceaba menos cantidad, era un niño”.
Cuando vas a la playa ¿te
gusta nadar?
”No lo hice nunca, ni antes de retirarme, tampoco ahora.
Nado en el mar y buceo en la playa, pero no lo hago por nadar,
es el medio de desplazarse en la playa y yo lo hago para ir
allá atrás a mirar los peces. En la playa juego
con la niña, hago ejercicios con ella, estoy con mi
esposa. Nadar en la playa no lo considero entrenar ni desentrenar”.
¿Cómo ves la natación
actual?
”Por la experiencia que se tiene, sobre todo los entrenadores,
igualmente algunos atletas, y en conjunto la natación
cubana, está mucho mejor que en 1990 porque ese conocimiento
cuenta y fueron 10 años en que se han tenido resultados.
Es algo que ya quisieran tenerlo muchos países, que
cuentan con recursos y condiciones y no lo han logrado, sin
embargo en Cuba sí, pero si esa experiencia no la aprovechamos
con unas condiciones mínimas, que nunca se han concretado,
es como arar en el mar y eso provoca desánimo por mucho
ímpetu que tengas.
”El desarrollo de la natación
en la década del 90 se basó en una vehemencia
muy grande por parte de atletas y entrenadores, en un colectivo
muy unido, con muchos deseos de llegar y con unas condiciones
aseguradas por el INDER (Instituto Nacional de Deportes, Educación
Física y Recreación) para que la elite entrenara,
o sea teníamos un resultado y podíamos hacer
un entrenamiento en México o Puerto Rico, por ejemplo,
y eso te permitía nadar el año entero, o sea
siempre teníamos que ir al extranjero y no es lo normal,
para mí lo ideal es tener condiciones aquí,
las mínimas, no me refiero a la exquisitez, por que
lo habitual es tener tu casa, tu asentamiento, tu familia,
siempre me referí a eso, condiciones mínimas
en el momento que hace falta, que es mantener una piscina
con agua a 25 grados de temperatura donde se pueda entrenar
todo el año, de forma estable.
”A mi juicio la natación enfrenta
situaciones que otros deportes no: la elite tiene que interrumpir
el entrenamiento en determinada etapa del año por el
problema de la climatización de su piscina. Es como
decir que en una fase de preparación el béisbol
no tenga un terreno, el voleibol un tabloncillo, el atletismo
la pista, eso nunca ha pasado, en cambio la natación
ha dejado de tener su piscina y es muy difícil prepararse
así para enfrentar a la elite mundial. Hubo solo una
temporada, creo que del 88 al 91, cuando la piscina (en el
centro Marcelo
Salado) tuvo su techo y precisamente por eso fue el despegue
de esa generación, en la que por suerte me encontraba
yo, y la natación llegó a un alto nivel, que
se mantuvo sobre la base de que el INDER garantizaba salidas
al exterior mientras estaba cerrada la piscina (en la etapa
invernal), pero ¿y los que vienen atrás?, pues
todos no pueden viajar, que se pasaban cuatro meses sin entrenar.
Ahora la natación es el reflejo de esas condiciones
y no puede haber progreso, ahora bien si se logra resolver
eso este deporte va a llegar mucho más lejos porque
lo hemos demostrado.
”Hay entrenadores en Cuba muy capacitados,
nadadores con talento, no tanto como en boxeo u otras disciplinas,
pero los hay, y es el caso de Neisser Bent (bronce olímpico
en Atlanta), quien está en plenitud de facultades y
pienso que puede aportar más, pero le hace mella, lo
mismo que me lo hizo a mí, este proceso de inestabilidad
y es difícil competir contra adversarios que no solo
tienen lo mínimo a que me refiero, cuentan con las
máximas condiciones, que, por supuesto, no es lo que
pedimos porque tenemos los pies sobre la tierra, pero hay
que entrenar de forma estable.
”No me refiero a la alimentación,
la que tenemos es suficiente, ni al gimnasio, que no es el
ideal, pero es algo, lo que sí no puede fallar es la
piscina porque el nadador sencillamente tiene que nadar y
no es un deporte de habilidad, afecta muchísimo dejar
de entrenar tan solo tres días porque es a base de
resistencia, tienes que tener un nivel y estar siempre ahí
pues para retomarlo necesitarás meses. La natación
se expresa con el nivel físico más óptimo
todo el tiempo y siempre debes estar sobre él porque
te pasan diez por arriba. Además, después que
alcanzas resultados te invitan a las competencias, no hace
falta hacer un gasto grande en eso, te buscan nada más
que estés entre los 10 ó 15 primeros del mundo.
”O sea, que debemos luchar por lograr
esto porque estamos en peligro de perder esa experiencia acumulada:
algunos se decepcionan, cambian, se retiran. Yo no soy el
futuro de la natación, tengo 29 años y me he
retirado, es para las nuevas generaciones que tienen la ventaja
de todo lo que se ha aprendido en esta década, y es
una lástima que se desaproveche. Lo bueno de los jóvenes
es que no hay que animarlos, tienen fogosidad propia y ellos
siempre quieren aprovecharla, hace falta que los encargados
de utilizar ese ímpetu, los entrenadores y los encargados
de garantizar las condiciones mínimas, que lo aprovechen
por el bien de la natación cubana”.
¿Eres feliz?
”Realmente me considero una gente bastante dichosa,
muy feliz y no tengo que reprochar nada a la vida hasta ahora,
tengo problemas como todas las personas, es normal, pero me
siento feliz”.
Principales
resultados de Rodolfo Falcón
(Tomado de www.jit.cu)
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