|
Rafael Fortún Chacón
El atleta más
destacado y un gran poeta
Por Víctor J.
Ortega
Fue el único velocista
poseedor de tres cetros dorados en los 100
llanos en los Juegos Centroamericanos y del Caribe.
(Foto: Archivo)
|
El camagüeyano Rafael
Fortún encabezó la selección cubana de
atletismo a los I Panamericanos, Buenos Aires, 1951. La pista.
100 metros planos . Final. En la línea de salida: el
as de Jamaica Herb McKenley, el norteamericano Arthur Bragg,
el brasileño Helio C. Da Silva, el chileno Fernando
Salinas, el peruano Gerardo Salazar y el velocista de la mayor
isla caribeña.
Arrancan... Fortún, Bragg; Fortún, Bragg...
Entran parejos. Vencedor: el antillano.
Ambos consiguen 10, 6 segundos. En tercero, McKenley, con
11. No se retire, amigo: el momento de la verdad en los 200
lisos. El disparo... Fortún, su coterráneo Raúl
Mazorra, Bragg, McKenley, y los argentinos Gerardo Bonnhoff
y Fernando Lapuente.
Rafael, a la vanguardia. ¡No cejes! Búrlate de
tu pico y pala bajo el sol, de la caminata de varios kilómetros
hasta el estadio para ahorrarte el dinero del pasaje; búrlate
del pan con guayaba disfrazado de cena luego de la práctica;
búrlate de tu entrenamiento anticientífico;
búrlate de tanto dolor...
Fortún, Bragg; Fortún, Bragg... ¡Fortún!
Victoria con 21, 3. El contrario principal logró 21,
4. Bronce para el jamaiquino por sus 21,5. Mazorra en quinto
peldaño. Relevo corto. Por Cuba, Jesús Farrés,
Angel García, Raúl Mazorra y Rafael Fortún.
Conquistan el segundo lugar: 41, 2. Oro para Estados Unidos
con 41. Atletas ganadores: Campbell, Attlesey, Voight y Bragg.
Premio para el héroe
Héroe de su delegación, uno de los grandes de
la cita, ganador de dos preseas de oro y una de plata ante
poderosos contrincantes mejor preparados. Fortún fue
el más destacado atleta de la justa. Sólo él,
los peloteros y varios gimnastas, en algunas especialidades,
cosecharon peldaños cimeros para su delegación.
La prensa rodea de bellas frases al veterano corredor de treinta
y un años de edad. En la patria fue recibido... ¡con
la cesantía! El Ministerio de Obras Públicas
no le perdonó esos días sin laborar, y lo deja
sin empleo.
Único velocista poseedor de tres cetros dorados en
los 100 llanos en los Juegos Centroamericanos y del Caribe:
10,4 en 1946 y 1950 y 10,6 en 1954. En la primera justa citada,
obtuvo el título de los 200 con 21,6. Asistió
a dos Juegos Olímpicos, entre ellos, Londres 1948,
pero no pasó de las eliminatorias. Como comentó
en cierta ocasión su coequipero Ángel García:
’’Tenía para más, pero el hambre,
la miseria, fueron sus principales contrincantes. Difíciles
son, es bien sabido, y no le permitieron sobresalir en el
gran clásico’’.
|