| Ágape
para los anfitriones
Por Ronal
Carrero Texidor
Confieso que el revés sufrido por
la selección nacional cubana de béisbol a manos
de los norteamericanos en el choque final del Torneo de Clasificación
Olímpica de las Américas, me causó pavor,
y quedé incrédulo cuando observé su juego
alegre y desinhibido, que hizo posible llevarse el gato al
agua ante los miles de aficionados que se congregaron en el
estadio Latinoamericano, en el centro de la capital cubana.
Lo cierto es que ambos conjuntos, con mejor
performance, consiguieron los cupos que otorgaba la lid para
despejar el camino vía Beijing dentro de dos años.
A juicio de este reportero, la dirección del conjunto
antillano movió incorrectamente la alineación,
que desde un principio fue ganadora; solo enfrentó
un percance en la etapa preliminar ante Panamá, pero
se repuso y salió airosa.
Pero volvamos al choque de marras. Sé
que es difícil hablar en este archipiélago con
más de 11 millones de cubanos sobre dicho tema, en
verdad nos convertimos en especialistas fervorosos de la materia
y se hace imposible dar el brazo a torcer cuando se trata
de perder ante los norteños. Claro, el marcador reflejó
un encuentro reñido (8x5), pero ellos desplegaron una
ofensiva feroz, y al César lo que es del César,
señores: resultaron mejores que nosotros, que no les
quepa duda a nadie.
El pitcher designado por el mentor Rey Vicente
Anglada no satisfizo las expectativas de la afición
que abarrotó la conocida instalación deportiva.
El zurdo cienfueguero Adiel Palma no estuvo a la altura de
lo esperado; entró lento y la recta no le llegaba,
y fue bateado libremente.
Pero eso no es como para alarmarse. La selección
se conformó según criterio de los expertos;
quizá hubo incorformidad con la no presencia del jardinero
Yoandri Urgelles, necesario, pienso yo, por su condición
de siniestro
A fin de cuenta. los objetivos planteados
en la competencia se cumplimentaron con creces, Cuba logró
su boleto. Quedan todavía La Copa Intercontinental,
prevista para noviembre; los Juegos Panamericanos en Río
de Janeiro 2007,y los ya citados Juegos Olímpicos con
sede en la capital del gigante asiático.
El trabajo nos llama a multiplicarnos
y a no descansar en pos de mantener la cabeza despejada y
mente fría, con la finalidad de mantener la primacía
que siempre hemos tenido, por lo que los peloteros de Cuba
se merecen lo máximo y un ágape con mayúsculas
para todos.
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