|
Una isla con un verdadero tesoro
Por
Alicia
Centelles

(Foto: Archivo)
|
Diversos nombres ha tenido la isla situada
en el mar Caribe, al sur de Cuba, y separada de esta por el
golfo de Batabanó: La Evangelista la llamó Cristóbal
Colón cuando la descubrió en 1494; luego se le
conoció como Isla de Pinos hasta 1975 y posteriormente
recibió la denominación de Isla de la Juventud,
debido a la proliferación en su territorio de numerosas
escuelas en las que estudiaban jóvenes de varios países
del mundo.
Mucho ha cambiado también la historia de ese territorio,
que durante cuatro siglos fue refugio de piratas y contrabandistas,
hasta el punto que no pocos estudiosos estimaron que había
sido la fuente de inspiración del escritor inglés
RobertL. Stevenson para escribir su célebre "La
Isla del Tesoro" .Hoy ofrece al visitante un panorama
muy diferente al de la etapa anterior a 1959.
En lo que respecta a bellezas naturales, sobresalen su bello arrecife coralino, que es posible explorar gracias a los servicios que brinda el centro de buceo El Colon; y sus playas, de las cuales la más conocida es la de Bibijagua por sus arenas negras, debido a la acción erosiva del mar sobre las rocas de mármol.
Otros atractivos culturales de la región
son el baile típico del sucu-sucu
y el sistema cavernario en la playa de Punta del Este, declarado
Monumento
Nacional por sus valores históricos
Pero la Isla de la Juventud es también
el territorio donde puede visitarse el museo
Finca El Abra, Monumento Nacional de especial significación
para todos los cubanos por ser el lugar donde José
Martí, nuestro Héroe Nacional, recuperó
su salud tras los horrores del presidio. Igual connotación
posee el tristemente célebre Presidio
Modelo, instalación única de su tipo en
Latinoamérica, en cuyas galeras cumplieron condenas
luchadores por la independencia de Cuba y opositores a las
dictaduras que gobernaron al país hasta 1959, entre
ellos Fidel Castro y otros jóvenes que asaltaron el
Cuartel
Moncada, en 1953.
Hoy, el ultramarino territorio, cuya extensión es de
3 056 km², constituye un municipio especial en la organización
territorial y administrativa del país. Su elevación
máxima, de unos 303 m, se encuentra en la parte septentrional
de la isla, donde predominan los pinares y la sabana. En la
meridional está la ciénaga de Lanier, en torno
a la cual se ha creado el Parque
Nacional de igual nombre.
La economía
de la isla de la Juventud se basa en el turismo, la pesca
y la agricultura. Sobresale el cultivo de los cítricos,
principalmente el pomelo o toronja. Su centro administrativo
y capital es Nueva Gerona, con una población aproximada
de 70 900 habitantes.
|